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18 oct 2016

PREMIOS NOBEL 2016: HOMBRES 11 - MUJERES 0

      18/10/2016  
                                     Barbara McClintock. Premio Nobel de Medicina (1983)
                 

Los premios Nobel se instituyeron en 1901 y,  hasta este año, lo han recibido 833 hombres y 49 mujeres. La no presencia de mujeres entre las personas galardonadas de este año no es por tanto una anécdota sino un hecho bastante habitual. Si se revisa la lista de personas galardonadas con nobeles científicos, comprobaremos que solo quince  de ellas eran mujeres científicas: Marie Curie (1903 y 1911), Irene Joliot-Curie (1935), Gerty Theresa Radnitz Cori (1947), Maria Goeppert Mayer (1963), Dorothy Crowfoot Hodgkin (1964), Rosalyn Sussman Yalow (1977), Barbara MacClintock (1983), Rita Levi-Montalcini (1986), Gertrude Belle Elion (1988), Christiane Nüsslein-Volhard (1995), Linsa S.Buck (2004), Françoise Barré Sinoussi (2008), Ada E. Yonath (009), Elizabeth H. Blackburn y Carol W. Greider (2009) y May Brittt Moser (2014).

Todos estos datos son conocidos y se pueden leer en numerosos artículos y webs sobre la historia de los premios Nobel, pero estas fuentes ocultan los nombres de las mujeres que debieron haberlo ganado y que, por circunstancias diversas, muchas de ellas relacionadas con el carácter androcéntrico de la ciencia, no obtuvieron ese reconocimiento. A continuación una pequeña muestra de estas científicas "damnificadas": 


JOCELYN BELL BURNELL (1938). Radioastrónoma inglesa descubridora de los púlsares. Su director de tesis  Anthony Hewish  obtuvo  el premio Nobel de Física en 1974, "precisamente", por su papel decisivo  en el descubrimiento de los púlsares". Aunque dicho  descubrimiento se publicó como Hewish, Bell  y tres colaboradores más, no se la tuvo en cuenta para el Nobel. La exclusión de  Jocelyn Bell , estudiante de doctorado, en el galardón  causó una gran polémica y decepción en la comunidad científica.

LISE MEITNER  (1878-1968).  En 1944 el químico alemán Otto Hahn recibió el premio Nobel de Química por el descubrimiento de la fisión nuclear. Lise Meitner había sido una estrecha colaboradora de Otto Hahn en el Instituto Kaiser Wilhelm de Química de Berlín. A lo largo de su trayectoria profesional llegó a ser una de las figuras más importantes de la física moderna. Lise Meitner fue propuesta en 1924 y 1925 para ser le concedido el Premio Nobel en Física y en 1936 para el de Química, nunca consiguió ninguno.

ROSALIND FRANKLIN (1920-1958). En 1962, Francis Crick, James Watson y Maurice Wilkins recibieron el premio Nobel de Medicina por sus contribuciones al descubrimiento de la estructura molecular del ADN. Rosalind Franklin era cristalógrafa y uno de sus diagramas de difracción del ADN  fue determinante para que Watson  estableciera la doble hélice del ADN.  Posteriormente se han encontrado muchas excusas para justificar su exclusión del nobel (nunca se ha entregado a cuatro personas, nunca a título póstumo,...).

CHIEN - SHIUNG WU (1913-1977). Experta física que demostró la no-conservación de la paridad en la interacción débil. La teoría que inspiró dicho experimento fue propuesta por Lee y Yang que recibieron por tal motivo el Premio Nobel en 1957. Se interpreta su no inclusión entre los nominados mas por un conflicto entre la física teórica y la experimental que por una cuestión de género.

NETTIE MARIE STEVENS (1861-1912). Genetista estadounidense descubridora del cromosoma Y. Sus investigaciones fueron seguidas por Edmund B. Wilson  y sirvieron para establecer la base cromosómica del sexo. Thomas Hunt Morgan recibió, en 1933, el premio Nobel de Medicina por la demostración de que los cromosomas son portadores de los genes. No hubo mención alguna a los trabajos de Stevens y Morgan. 
                      
MARIANNE GRUNBERG-MONAGO (1921-2013).  A los 33 años descubrió la enzima ARN polimerasa conjuntamente con Severo Ochoa, descubrimiento por el que Ochoa obtuvo el premio nobel de Fisiología y Medicina en  1959.

MARTA CHASE (1928-2003). Genetista estadounidense que contribuyó conjuntamente con Alfred D. Hershey a establecer que el ADN era la molécula que contenía los genes. Este trabajo es recordado como el experimento de Hershey y Chase.  Alfred D. Hershey recibió,  en solitario, el premio Nobel en 1969.

ESTHER MIRIAM ZIMMER LEDERBERG (1922-2006). Genetista estadounidense que formó equipo con su marido Joshua Lederberg, quien obtuvo en 1958 el premio Nobel por sus trabajos sobre los procesos de recombinación genética en bacterias. 

DAISY ROULLAND - DUSSOIX (1936-2014). Bióloga molecular suiza que descubrió el fenómeno de restricción enzimática. Sus descubrimientos ayudaron a que su director de tesis Werner Arber obtuviera el premio Nobel, en 1978.

A la muerte de Esther Lederberg en el año 2006, el también biólogo molecular Stanley Falkow, trató en parte de reivindicar a todas estas mujeres, que como doctorandas, ayudantes, etc. han sido injustamente  ignoradas. En su discurso de elogio fúnebre de Esther Lederberg  dijo:


Martha Chase, Daisy Roulland-Dussoix y Esther Lederberg fueron mujeres que realizaron descubrimientos cruciales para la ciencia. Martha Chase demostró que el material hereditario de los bacteriofagos es el ADN y no las proteínas. Daisy Dussoix descubrió los enzimas de restricción y Esther Lederberg inventó la réplica en placa. Cada uno de esos descubrimientos se han asignado a un miembro masculino del grupo de investigación (Al Hershey, Werber Arber y Joshua Lederberg, respectivamente). (…) Los historiadores del siglo XX harán bien en revisar la ciencia de mediados de siglo, momento de grandes aportaciones, pero también de enormes discriminaciones.

  A pesar del escandaloso desequilibrio numérico, desde el punto de vista de género,  de quienes han recibido este premio lo realmente preocupante es el número de mujeres, desconocidas todas ellas, que se quedaron por el camino. 

4 nov 2015

BIDHYA DENI BHANDARI Y ONSARI GHARTI MAGAR, DOS MUJERES ALCANZAN EL MÁXIMO PODER EN NEPAL

A finales de octubre, tras las primeras elecciones generales celebradas después de  la aprobación de la nueva constitución del país, dos mujeres nepalies, Bidhya Deni Bhandari y Onsari Gharti Magar han sido elegidas como  Presidenta del país y del parlamento respectivamente.

Bidhya Deni Bhandari (Bhojpur, 1961), la recién elegida Presidenta, es una abogada de larga trayectoria política, iniciada en los años 70 dentro de un  sindicato de estudiantes. Se afilió al Partido Comunista en 1980, y en la actualidad es su vicepresidenta. Fue elegida parlamentaria representando a Katmandú,  en 1994 y 1999. Ha sido además Ministra de Medio Ambiente y Población, en los años 90 y más recientemente Ministra de Defensa (2009-2011).


                                                                         Foto.: Internet  


Bidhya Deni Bhandari es una mujer feminista, presidenta de la Asociación de Mujeres de Nepal, que ha luchado para introducir en la nueva constitución del país una acción positiva que estimule la participación de  las mujeres en la política.

La nueva constitución nepalí recoge que la representación femenina debe asegurar una cuota de un tercio de mujeres en el parlamento y establece que las mujeres deben ser incluidas en todos los comités de gobierno, asambleas parlamentarias y consejos de estado. También establece que la presidencia o vicepresidencia del parlamento debe recaer sobre una de las parlamentarias.

Onsari Gharti Magar (Rolpa 1978), abogada elegida por unanimidad Presidenta del parlamento nepalí, convirtiéndose en la primera mujer y la persona más joven en ocupar este cargo.

Onsari Gharti Magar es una exguerrillera maoista muy activa durante los diez años de  la guerra civil de su país (1996-2006). Con anterioridad a su nombramiento como Presidenta del parlamento fue Vicepresidenta del mismo y Ministra de Juventud y Deporte.


                                                                            Foto.: Internet   

31 may 2015

RECTORAS EN LAS UNIVERSIDADES ESPAÑOLAS: MUJERES QUE HAN ROTO EL TECHO DE CRISTAL

Según datos del Ministerio de Educación para el curso 2023-2024 las mujeres en las universidades españolas,  representan  el 56.4% del total de matriculados. El 44.6% del profesorado titular y el 23.9% de las cátedras. A fecha de hoy (30 de noviembre de 2025), en las 96 universidades, públicas (50) y privadas (46), existentes,  solo hay dieciséis  mujeres rectoras, doce en  universidades públicas  y cuatro en universidades privadas.

Tuvieron que pasar casi cien años desde la incorporación de las mujeres a la universidad para que Elisa Pérez Vera fuera elegida, en 1982, para el puesto de máxima responsabilidad en una de ellas, la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). Desde entonces  hasta ahora  cuarenta y dos   mujeres lo han conseguido. A pesar de que la presencia de las mujeres en la universidad ha ido aumentando  de forma progresiva, el número de mujeres rectoras no ha seguido la misma tendencia. 



                Carmen Vargas, rectora de la Universidad de Sevilla (nov. 2025)

Elisa Pérez Vera, Josefina Gómez Mendoza, Marisa Tejedor Salguero, Rosario Valpuesta Fernández, Carmen Ortíz Lallana, Rosa Mª Virós Galtier, Araceli Maciá Antón, Esther Giménez-Salinas Colomer,  Inma Tubella Casadevall , Ana Mª Geli de Ciurana, Assumpta Fargas Riera, Montserrat Casas Ametller , Anna Ripoll Aracil, Mª Pilar Vélez Melón, Adelaida la Calle Martín, Mª Rosario Sáez Yuguero, Josefina García Lozano, Águeda Benito Capa, Rosa Mª Visiedo Claverol, Imelda Rodríguez Escanciano, Pilar Aranda Ramírez, Isabel Fernández, Myriam Cortés, Margarita Arboix, Concepción Burgos, Asunción Gandía, Nekane Balluerka, Mª Antonia Peña, Vicenta Mestre, Eva Alcón, MªJosé Figueras, Amparo Navarro, Eva Ferreiro, Beatriz Miguel, Concepción Burgos, Amaya Mendikoetxea, Laia de Nadal, Nuria González, Concepción López, María Iraburu, Montserrat  Gomedio, Carmen Vargas y Mª Ángeles Balsells han sido mujeres que han conseguido romper el techo de cristal, y que por primera vez, han llegado a ocupar el escalafón más alto del poder universitario. La excepción la constituyen  la UNED, que ha tenido dos rectoras: Elisa Pérez Vera y Araceli Maciá Antón y  también la Universidad del País Basco/EHU con Nekane Balluerka y Eva Ferreira. Todas ellas siguen siendo una excepción, a todas ellas les ha costado un gran esfuerzo, puesto que, en palabras de Amelia Valcárcel, "han tenido que trabajar el doble para conseguir la mitad".

Con pareja, sin pareja, con criaturas, sin criaturas todas ellas han hablado de las dificultades que han tenido que superar para acceder al rectorado y de las dificultades que se les han presentado a la hora de conciliar la vida laboral y profesional. Así lo refleja  Adelaida de la Calle

"He preferido demostrar a pelear, pero siempre he tenido que correr doble que un hombre

Teniendo en cuenta que en la Universidad pública exige ser titular de una cátedra para optar el rectorado, es evidente que el techo de cristal para estas mujeres era doblemente resistente, era casi blindado: primero conquistar la cátedra y luego el rectorado.

La normalidad se alcanzará,  tal como dice Pilar Aranda Ramírez  cuando el hecho de que una mujer llegue a ser rectora de universidad no constituya una noticia excepcional.

RECTORAS DE LAS UNIVERSIDADES ESPAÑOLAS hasta el curso (2025-26)

ELISA PÉREZ VERA (Granada, 1940). Licenciada en Derecho y Catedrática de Derecho Internacional Privado en la Universidad Nacional de Educación a Distancia. Fue rectora (1982-87) de la UNED. 

JOSEFINA GÓMEZ MENDOZA (Madrid, 1942).  Licenciada en Filosofía y Letras y Catedrática de Análisis Geográfico Regional en la Universidad Autónoma de Madrid. Fue rectora (1984-85) de la UAM.

MARISA TEJEDOR SALGUERO (Burgos, 1942). Licenciada en Ciencias Biológicas y Catedrática de Edafología y Química Agrícola. Fue rectora (1990-95) de la Universidad de La Laguna.

ROSARIO VALPUESTA FERNÁNDEZ (Sevilla,1953-2013). Licenciada en Derecho. Catedrática de Derecho Civil. Fue rectora ( 2001-03) de la Universidad Pablo Olavide de Sevilla.

CARMEN ORTÍZ LALLANA (Zaragoza, 1958). Licenciada en Derecho. Catedrática de Derecho Civil. Fue rectora (2001-04) de la Universidad de La Rioja.

ROSA Mª VIRÓS GALTIER (Barcelona, 1935). Licenciada en Derecho. Catedrática de Ciencia Política y de la Administración. Fue rectora (2001-05) de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona.

ARACELI MACIÁ ANTÓN (Elche, 1950). Licenciada en Psicología. Catedrática de Psicología Matemática. Fue rectora (2001-05) de la UNED.

ESTHER GIMÉNEZ - SALINAS COLOMER (Barcelona, 1949). Licenciada en Derecho. Catedrática de Derecho Penal. Fue rectora (2002-12) de la Universitat Ramón Llull de Barcelona.

INMA TUBELLA CASADEVALL (La Bisbal. Girona, 1953). Licenciada en Ciencias Sociales. Catedrática de Comunicación. Fue rectora (2003-13) de la Universitat Oberta de Catalunya.

ANA Mª GELI DE CIURANA (Girona, 1950). Licenciada en Ciencias Biológicas. Catedrática de Didáctica de las Ciencias Experimentales. Fue rectora (2005-13) de la Universitat de Girona.

ASSUMPTA FARGAS RIERA (Vic. Barcelona, 1952). Licenciada en Filología Catalana. Catedrática de Filología Catalana. Fue rectora (2006-10) de la Universitat de Vic.

MONTSERRAT CASAS AMETLLER (Hostalric. Girona, 1955-2013). Licenciada en Ciencias Físicas. Catedrática de Física Atómica Molecular y Nuclear. Fue rectora (2007-2013) de la Universitat de les Illes Balears.

ANNA RIPOLL ARACIL (Alcoi. Alicante, 1952). Licenciada en Ciencias Físicas. Catedrática de Arquitectura y Tecnología de Computadores. Fue rectora (2009-12) de la Universidad Autónoma de Barcelona.

Mª PILAR VÉLEZ MELÓN. Licenciada en Ciencias Matemáticas. Fue rectora (2010-14) de la Universidad Antonio de Nebrija de Madrid.

ADELAIDA DE LA CALLE MARTIN (Madrid, 1948). Licenciada en Ciencias Biológicas. Catedrática de Biología Celular. Rectora de la Universidad de Málaga desde 2004 hasta 2015. Ha sido la primera mujer Presidenta de la Conferencia de Rectores y Rectoras de las Universidades Españolas (CRUE) durante el periodo 2011-2013.

Mª ROSARIO SÁEZ YUGUERO (Langa. Ávila, 1959). Doctora en Medicina y Cirugía. Profesora Titular de Estomatología de la Universidad de Murcia. Rectora desde 2007 de la Universidad Católica de Ávila.

JOSEFINA GARCÍA LOZANO (Olivares del Júcar. Cuenca, 1961). Licenciada en Psicología. Catedrática de Organización de Empresas y Recursos Humanos. Rectora desde 2008 de la Universidad Católica San Antonio de Murcia.

ÁGUEDA BENITO CAPA (Madrid, 1969). Licenciada en Ciencias Físicas. Rectora desde 2009-2015 de la Universidad Europea de Madrid. 

ROSA Mª VISIEDO CLAVEROL. Licenciada en Ciencias de la Información. Profesora de Comunicación Audiovisual.  Rectora desde 2019 de la Universidad Cardenal Herrera -CEU de Valencia.

IMELDA RODRÍGUEZ ESCANCIANO (Palencia, 1978). Licenciada en Periodismo. Profesora de Comunicación e Información Audiovisual. Fue rectora desde 2014 hasta 2020 de la Universidad Europea Miguel de Cervantes de Valladolid.

PILAR ARANDA RAMÍREZ (Zaragoza, 1958). Licenciada en Farmacia. Catedrática de Fisiología. Rectora desde el 27 de mayo de 2015 a 2023, de la Universidad de Granada.

ISABEL FERNÁNDEZ MARTÍNEZ. Ingeniera y  Doctora en Informática. Rectora de la Universidad Europea de Canarias (2014-2015), rectora de la Universidad Europea de Madrid (2015-2017). Y rectora de la Universidad Alfonso X el Sabio (2020-2025).

MYRIAM CORTÉS DIÉGUEZ. Licenciada en Derecho. Rectora de la Universidad Pontificia de Salamanca (2015-2023).

MARGARITA ARBOIX ARZÓ (1950). Licenciada en Ciencias Biológicas. Catedrática de Farmacología y docente en la Facultad de Veterinaria de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB). Rectora  de la UAB (2016-2020).

CONCEPCIÓN BURGOS GARCÍA. Doctora en Economía y Administración de Empresas. Rectora de la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA) desde octubre de 2016.

ASUNCIÓN GANDÍA BALAGUER. Doctora en Biología. Rectora de la Universidad Católica de Valencia (2016-2018).

NEKANE BALLUERKA (1966). Catedrática del área de Metodología de las Ciencias del Comportamiento. Rectora de la Universidad del País Vasco/EHU (2016-2021).

Mª. ANTONIA PEÑA GUERRERO. Licenciada en Geografía e Historia.  Rectora de la Universidad de Huelva desde junio de 2017.

Mª VICENTA MESTRE ESCRIVA. Catedrática de Psicología. Rectora de la Universidad de Valencia desde marzo de 2018.

EVA ALCÓN SOLER. Catedrática de Filología Inglesa. Rectora de la Universidad Jaume I de Castello de la Plana desde 2018 Y PRESIDENTA DE LA CONFERENCIA DE RECTORES Y RECTORAS DE LAS UNIVERSIDADES ESPAÑOLAS (CRUE) desde junio de 2023..

Mª JOSÉ  FIGUERAS. ´Catedrática de Microbiología . Rectora de la Universidad Rovira Virgili de Tarragona desde 2018.

AMPARO NAVARRO  FAURE. Catedrática de Derecho Financiero y Tributario. Rectora de la Universidad de Alicante desde  2020.

EVA FERREIRO GARCÍA. Catedrática de Econometría y Estadística. Rectora de la Universidad del País Vasco/EHU  (2021-2025).

BEATRIZ MIGUEL HERNÁNDEZ. Catedrática de Ingeniera Química. Rectora de la Universidad Politécnica de Cartagena (2020-2024).

CONCEPCIÓN BURGOS GARCÍA. Doctora en Rconomía y Administración de Empresas. Rectora de la Universidad a Distancia de Madris (2016-2024),

AMAYA MENDIKOETXEA PELAYO. Catedrática de Lingüistica Inglesa. Rectora de la Universidad Autónoma de Madrid  desde julio de 2025 -

LAIA de NADAL CLANCHET. Catedrática de Medicina y Ciencias de la Vida. Rectora de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona desde 2023.

NURIA  GONZÁLEZ ALVÁREZ.  Catedrática de Organización de Empresas. Rectora de la Universidad de León desde 2024.

CONCEPCIÓN LÓPEZ FERNÁNDEZ. Catedrática de Organización de Empresa. Rectora de la Universidad de Cantabria desde 2025.

MARÍA IRABURU ELIZALDE. Catedrática de Bioquímica y Biomolecular. Rectora de la Universidad de Navarra desde 2022.

MONTSERRAT GOMEDIO KINDELAN . Bióloga, investigadora del CSIC. Rectora de la Universidad Antonio Nebrija desde octubre de 2025.  

MARÍA del CARMEN VARGAS MACIA. Catedrática de Microbiología. Rectora  de la Universidad de Sevilla  desde el 19 de noviembre de 2025.

MARÍA ÁNGELS BALSELLS BAILÓN. Catedrática de Pedagogía. Rectora de la Universidad de Lleida desde el 28 de noviembre de 2025.  

Actualizado el  30 de noviembre de  2025.





18 ene 2015

17/01/2015 PREMIOS BREAKTHROUGH, LOS OSCAR DE LA CIENCIA

Los premios Breakthrough tienen como objetivo el reconocimiento de los logros actuales de personas dedicadas a la ciencia, así como generar entusiasmo por las ciencias y  aumentar el número de equipos de investigación.

Estos premios fueron establecidos en 2012 por el cofundador de Google Sergey Brin, el fundador del grupo Alibaba Jack Ma, el empresario ruso Yuri Milner  y el fundador de Facebook Mark Zuckerberg con sus respectivas parejas Anne Wojcieki, Cathy Zhang, Julia Milner y Priscilla Chan. En la actualidad existen tres categorias: Física Fundamental, que fue el primero que se constituyó; un año después el de  Ciencias de la Vida y,  desde el año 2014, el de Matemáticas. Los premios están dotados con tres millones de dólares para quienes consiguen el galardón (casi triple de la dotación económica del nobel). Se entregan en una ceremonia cien por cien estilo hollywod, con alfombra roja y actores y actrices de presentadores, que se celebra en Silicon Valley. Uno de sus promotores Yuri Milner declaró a la revista Vanity Fair: "Sabemos como celebrar las hazañas deportivas y el espectáculo pero es hora de que celebremos a los científicos y a la ciencia".

          Investigadoras e investigadores galardonados 2015 (Foto Vanity Fair)

         Investigadoras e investigadores galardonados 2013 (Foto Vanity Fair)

Al observar estas  fotos se pone en evidencia que todo lo "novedoso" de estos premios falla si se analizan desde la perspectiva de género. Tanto en una foto como en la  otra se puede observar que solo aparecen  dos mujeres  galardonadas, una muestra del techo de cristal existente para las científicas a la hora de lograr un reconocimiento de "alto nivel".

Se puede decir que estos son unos nuevos premios para la comunidad científica pero que se siguen utilizando viejos mecanismos para la selección y distinción de las y los galardonados. Cualquier persona puede presentar candidaturas a los premios Breakthrough a través de internet, que después son valoradas por los comités científicos, en los que están incluidos  los ganadores del año anterior, es decir comités mayoritariamente masculinos que "solo" son capaces de valorar mayoritariamente aportaciones de otros colegas masculinos. Este es un fenómeno que se presenta siempre en los comités de selección tanto en los premios y distinciones como a la hora de acceder a un puesto de trabajo, una beca o la consecución de un proyecto de investigación.

Las estadounidenses Cornelia Bargmann y Titia de Lange, premio Ciencias de la Vida (2013); la estadounidense Jennifer Doudna y la francesa Emmanuelle Charpentier, premio Ciencias de la Vida 2015 son las únicas científicas galardonadas a título individual. En el equipo de Saul Perlmutter, premio Física Fundamental (2015) hay 6 mujeres de un total de 31 componentes: Heidi J.M. Newberg, Isobel M. Hook, Julia C Lee, Patricia G. Castro, Susana Deustua y la española Pilar Ruiz-Lapuente son las únicas científicas galardonadas.


  

17 sept 2014

16/09/2014 ¿POR QUÉ LO TIENEN TAN DIFÍCIL LAS DEPORTISTAS ?

Este verano   nadadadoras, waterpolistas y atletas  españolas han obtenido grandes éxitos que han puesto en evidencia el poder del deporte femenino. Y ello a pesar del tratamiento y la escasa repercusión que han tenido en los medios de comunicación y de las dificultades que tienen que vencer para superar las numerosas situaciones de discriminación que encuentran a la hora de practicar deporte.

Se puede hacer una enumeración más o menos exhaustiva de  las dificultades que tienen nuestras deportistas. Estas son algunas de ellas:

1. DISCRIMINACIÓN LEGAL. Existencia de  una legislación retrógada que impide que en los deportes donde hay una liga profesional masculina pueda existir una femenina: el  futbol femenino nunca podrá ser profesional.
Esta misma legislación establece la segregación obligatoria en competiciones deportivas cerrando el camino a equipos mixtos. Solo a niveles no profesionales, y tras muchas dificultades y trabas alguna deportista consigue jugar en un equipo masculino.

2. TECHO DE CRISTAL. La insignificante presencia de mujeres entrenadoras, juezas de competición, árbitras, directivas de federaciones y de clubes deportivos es un hecho incontestable. Por ejemplo,  en España hay 15.669 árbitros de futbol y de ellos únicamente 544 son mujeres. 

3. INFRAVALORACIÓN DE LOS ÉXITOS CONSEGUIDOS. Existe un desprecio mas que evidente por los éxitos conseguidos por las deportistas. Nunca he visto abrirse la sección de deportes de los telediarios con imágenes de un logro femenino.
También es constatable la escasa repercusión social del deporte femenino, debido a las nulas o escasas retrasmisiones de acontecimientos deportivos donde compiten mujeres.

4. PUBLICIDAD SEXISTA. Utilización generalizada del cuerpo de las deportistas para hacer publicidad de un acontecimiento deportivo.



 
5. HIPERSEXUALIZACION DEL CUERPO DE LAS ATLETAS. El diseño de los equipamientos deportivos están concebidos, con algunos casos realmente indignantes, para presentar a las deportistas como objetos sexuales, y sin tener en cuenta para nada si les dificultan la práctica deportiva.

6. DISCRIMINACIÓN ECONÓMICA. Sueldos bajos y escaso apoyo de los patrocinadores deportivos. Por ejemplo, las futbolistas de primera división no son ni mileuristas y la campeona del mundo de bádminton solo ha podido desarrollar su actividad deportiva  gracias al crowdfunding, una campaña de micromecenazgo para conseguir apoyo económico. 
Existen asimismo discriminaciones sexistas en el reparto de presupuestos: si a un club le falta dinero, los primeros afectados son los equipos y las atletas femeninas.
Finalmente,  existen diferencias en la cuantía de premios y becas para competiciones o atletas según el sexo, aunque en España,  la ley de igualdad corrigió esta discriminación al menos en las ayudas oficiales.

7. USO DE UN LENGUAJE ORAL Y ESCRITO SEXISTA. Existen numerosos rasgos comunes en el tratamiento  de las noticias relacionadas con las actividades deportivas femeninas: uno de ellos, consiste en minimizar lo que hacen las deportistas refiriéndose a ellas como  "las chicas" hecho que apenas pasa en el caso de los deportistas masculinos. Otro es no nombrarlas sino utilizar el nombre de un animal o un ser mitológico para referirse a ellas: guerreras, sirenas,...




8. FALTA DE MEDIDAS CORRECTORAS PARA ACABAR CON LA DISCRIMINACIÓN EN EL DEPORTE. En este aspecto no hay avances considerables, a pesar de existir numerosas propuestas para ello, y de la existencia de  muchos colectivos concienciados. Por ejemplo, que el futbol femenino se  incluya en las quinielas y que parte de la recaudación de las mismas se destine a su promoción.

9. INVISIBILIDAD DE LAS MUJERES DEPORTISTAS. Pocas personas conocen los logros, los rostros y la actividad  deportiva de LAIA SANZ, CAROLINA MARIN, JESSICA VALL, MIREIA BELMONTE,  JENNIFER PAREJA, MAICA GARCÍA, RUTH BEITIA, DIANA MARTIN,....todas ellas deportistas de élite a nivel mundial.


Es  por tanto evidente que las dificultades de  las deportistas españolas se producen porque socavan los cimientos de uno de los últimos reductos del machismo. Reducto que hasta esta fecha no "ha permitido" que ningún deportista   gay pueda o se atreva a hacer pública su homosexualidad,  lo que provocaría el rechazo de las aficiones  y de las marcas comerciales que los patrocinan

2 sept 2014

01/09/2014 LA INVISIBILIDAD DE LAS MUJERES CIENTÍFICAS




Con la excepción de Marie Curie, ¿qué nombre de científicas o qué hecho científico debido al trabajo de investigación de una mujer conocemos? Las respuestas a ambas  preguntas son siempre reducidas. En cambio todas y todos recordamos a Einstein, Darwin, Galileo, Arquímedes… La razón principal de este desconocimiento es la ocultación de la actividad científica  de las mujeres en la historia de la ciencia.

La ciencia y la tecnología tradicional presentan un carácter androcéntrico al haber sido elaboradas por hombres o por haber sido estos quiénes han ostentado “la autoridad científica”.  Esta “autoridad científica masculina” ha sido responsable de la invisibilidad del saber científico femenino y de la institución de  mecanismos para excluir a las mujeres de la ciencia.  La historia de la ciencia es una historia parcial y sesgada, ya que las huellas que las mujeres han dejado de su producción científica han sido filtradas por la mirada de los hombres que son quienes han escrito dicha historia. Es evidente pues que la concepción tradicional de la ciencia debe ser revisada para darle una dimensión más amplia y ecuánime que recoja las aportaciones y las experiencias de las mujeres.

Y es que, a pesar del desconocimiento generalizado de su actividad científica, el hecho real es que a lo largo de la historia ha habido mujeres que han reclamado su espacio y han conseguido elaborar un saber propio.

1. PIONERAS

Desde la antigüedad las mujeres fueron las recolectoras de hierbas medicinales, las que utilizaban técnicas obstétricas, las que curaban, etc. Este papel lo ejercieron hasta la creación de  las universidades durante los siglos XII al XV cuando las mujeres fueron excluidas de los estudios oficiales de medicina. Muchas de las antiguas sanadoras fueron calificadas como brujas y murieron quemadas en la hoguera.

En el siglo XII se produjo un gran movimiento religioso femenino: las hijas de los señores feudales tomaban los votos en monasterios que paradójicamente se convirtieron para ellas en espacios de libertad. Algunas de estas mujeres aprovechaban la falta de obligaciones familiares para dedicarse al estudio, acceder al conocimiento de la época, practicar la astronomía, la botánica y/o la medicina.

Un buen ejemplo es la abadesa alemana Hildegarda de Bingen (1098-1179) la primera científica cuyos escritos han llegado hasta nuestros días. Escribió obras de teología, una enciclopedia de historia natural y varios tomos de medicina.

Hildegarda de Bingen no fue la única, en un convento de Alsacia hubo otra abadesa, Herrad de Landsberg (¿-1195), que escribió una importante obra científica titulada Hortus deliciarum, una enciclopedia de religión, historia, astronomía, geografía, historia natural y botánica médica. Herrad construyó además un gran hospital en las tierras del convento donde trabajó como médica hasta su muerte.

En los siglos posteriores las cosas no fueron mejor para las mujeres, a finales del XVII se institucionalizó la actividad científica, la cual paso a desarrollarse completamente dentro de las universidades e instituciones públicas. A partir de ese momento, las mujeres dedicadas a la recolección de fósiles, plantas, etc quedaron relegadas a ser meras aficionadas, alejándose por completo de la actividad científica “oficial”. Se consideraba totalmente inadecuada cualquier incursión de las mujeres en  actividades de experimentación científica ya que se pensaba que no poseían facultades intelectuales para ello. Las universidades permanecieron cerradas a las mujeres hasta la segunda mitad del siglo XIX. En España no accedieron hasta 1910.

A pesar de todos los obstáculos, a lo largo de la historia las mujeres buscaron y encontraron diferentes “soluciones” para vencer todas estas dificultades y prohibiciones.


TRAVESTISMO MASCULINO

Una de ellas fue estudiar y ejercer su profesión vestidas de hombres. Este fue el recurso utilizado  por la ateniense Agnodice (300 a C), que ejerció su profesión con éxito entre las mujeres de la aristocracia. Los médicos atenienses se sintieron celosos de sus éxitos y la denunciaron. Agnodice reveló entonces que era una mujer y fue condenada a muerte. Las mujeres de la ciudad, algunas de ellas esposas de los miembros del tribunal, se presentaron ante los jueces y amenazaron con morir con ella si era ejecutada. Esta resistencia organizada dio sus frutos y Agnodice no sólo fue liberada si no que además se le permitió seguir ejerciendo la medicina vestida de mujer.

James Miranda  Stuart Barry (1795-1865) se disfrazó de hombre para poder matricularse en la Universidad de Edimburgo. Se unió al ejército británico y  fue nombrada inspector médico en el sur de África. Vivió toda su vida como un hombre llamado James Barry, y solo cuando se practicó su autopsia se descubrió que en realidad era una mujer.

Aparte de J.M. Barry Stuart y Agnodice otras mujeres, como la suiza Henriette Faver Caven (1781-1856) o  la estadounidense Mary Edwards Walter (1832-1919), se vieron obligadas a practicar el travestismo masculino para poder ejercer la medicina.


LA COCINA COMO LABORATORIO

Otro recuso fue utilizar la cocina como único espacio posible para realizar la parte experimental. Ese fue el caso de la química nacida en Venecia Agnes Pockels (1862-1935), muy pronto su familia se trasladó a la Baja Sajonia donde Agnes solo pudo asistir al Instituto Municipal para Niñas. Cuando terminó sus estudios las universidades alemanas no admitían mujeres y cuando finalizó la prohibición sus padres tampoco le permitieron matricularse. Su hermano  Friedrich estudió física y ella utilizó sus libros para adquirir los conocimientos que necesitaba para interpretar los fenómenos  que ocurrían entre los jabones y los aceites cuando lavaba los platos. Desarrolló un dispositivo que le permitía estudiar la tensión superficial de las capas grasientas en superficies acuosas. Sus trabajos fueron conocidos por Lord Rayleigh, químico que trabajaba aspectos semejantes a los de Agnes y que impulsó su publicación en la revista Nature en 1981 estableciendo las bases de un nuevo campo científico. En 1932 se concedió el Premio Nobel a Irving Langmuir por sus trabajos sobre la química de las superficies acuosas, que eran una mejora y desarrollo del trabajo pionero de Agnes Pockels.


DOCTORADO IN ABSENTIA

En el siglo XIX  algunas científicas  recurrieron al doctorado “in absentia”.  Sus tesis eran  presentadas públicamente por un científico varón, normalmente el director del trabajo, ante la imposibilidad de defenderlas ellas mismas. La matemática rusa Sofia Kovalevsky (1850-1891) utilizó este mecanismo para obtener su doctorado en el año 1874.


LAS AYUDANTES

En la época de la gran depresión económica las universidades americanas prohibieron que dos miembros de un matrimonio trabajasen juntos dando por supuesto que el marido debía ocuparse de su esposa. Las mujeres casadas eran discriminadas tanto a nivel profesional como a nivel de salario. Como consecuencia, la única posibilidad que tenían de mantener su actividad científica era enmascarándola como ayudantes de sus parejas o realizando actividades auxiliares en los laboratorios. Las premios nobel Maria Goeppert-Mayer (1906-1972) y Gerthy Teresa Radnitz Cori (1896-1957)  fueron víctimas del nepotismo universitario.

Maria Goeppert-Mayer obtuvo su doctorado en Física en 1930 en la Universidad de Gotinga a la edad de 24 años. Ese mismo año se casó y se fue a Estados Unidos con su marido Joseph Mayer. El nepotismo universitario le impidió conseguir un puesto de trabajo que correspondiera a su categoría, ayudaba a los miembros del departamento de física con la correspondencia en alemán. No consiguió percibir un sueldo por su trabajo como investigadora hasta 1960. Tres años más tarde recibió el Premio Nobel de Física por sus trabajos sobre los núcleos atómicos.

Gerty Theresa Radnitz Cori nació en Praga donde estudió medicina, en 1920  se doctoró y se casó con Carl Cori. En 1922 emigraron a Estados Unidos y allí se vieron obligados a abandonar el trabajo conjunto que habían realizado hasta entonces. Gerty se vio asignada a trabajos rutinarios que no le satisfacían. A pesar de la prohibición de trabajar juntos consiguieron esquivar esa imposición hasta que fue descubierta y amenazada con el despido. Tres años más tarde publicaron sus investigaciones sobre la tiroxina y con ello consiguieron detener no solo el despido de Gerty  sino también la prohibición de investigar juntos.


LA CIENCIA Y LA TECNOLOGÍA ES COSA DE HOMBRES

Otra forma de invisibilizar a las mujeres científicas es la ocultación de su actividad bajo un apellido ya sea el de un hermano, padre o marido. Ese es el  caso de las inventoras, debido a las leyes que  impedían a las mujeres patentar sus inventos. El limpiaparabrisas, la cafetera melitta, el astrolabio, el lenguaje cobol, etc. son inventos realizados por mujeres, seguramente hay otros muchos que nunca se conocerán.

Aún hoy día científicas tales  como  Maud Menten, Lynn Margulis, Biruté Galdikas, cuyos  nombres no aportan  pistas inequívocas  sobre su sexo aparecen mencionadas en los textos y medios de comunicación como hombres. El estereotipo  “la ciencia es cosa de hombres” aún prevalece.



2. EL TECHO DE CRISTAL

En la actualidad nos encontramos con una situación  de igualdad legal pero no de igualdad real. La ciencia es un reflejo de la sociedad y en ella se dan las mismas situaciones de desigualdad que en otros ámbitos. Uno de los principales obstáculos al que se tienen que enfrentar las mujeres investigadoras es el conocido como  techo de cristal; Se denomina así a una superficie superior invisible en la carrera laboral de las mujeres, difícil de traspasar y que nos impide seguir avanzando. Su carácter de invisibilidad viene dado por el hecho de que no existen leyes ni dispositivos sociales establecidos ni códigos visibles que impongan a las mujeres semejante limitación sino que está construido sobre la base de otros rasgos que por su invisibilidad son difíciles de detectar.

Existen estudios e informes a nivel español y europeo  como El Libro Blanco1 sobre la situación de las mujeres en la ciencia española, 2011 o el Informe She Figures 20122 cuyos datos revelan que aunque las  mujeres son ya más de la mitad del alumnado universitario  apenas constituyen  un tercio del personal dedicado  a  I+D+I.



She Figures 2012
% mujeres
España  2010/11
% mujeres
Catedráticas de universidad
20% /11%
16.6%
Profesorado intermedio
37%
33.7%
Profesorado de base
44%
48.4%
Estudiantes
55%
60%


La falta de una buena política de conciliación con la vida familiar se percibe como el principal obstáculo para ascender, para poder romper con este techo de cristal. La maternidad es un elemento determinante ya que la edad de máxima productividad científica coincide con la edad fértil. Es muy ilustrativo de esta situación que a las investigadoras  se les pregunte  muy a menudo sobre como compaginan su vida familiar  y a los hombres nunca. En muchos casos el papel de cuidadora familiar no da tregua, primero se cuida a la descendencia y después a sus mayores. Compatibilizar la vida científica y la vida familiar genera muchos problemas, desde la doble o triple jornada de trabajo hasta el complejo de culpa por no poder abarcar todos los campos de forma satisfactoria.

Muchas mujeres científicas tienen como pareja a otro científico. Lo habitual es que ellas  adapten sus carreras a las  de ellos y durante su vida profesional sufran numerosas microdiscriminaciones ya que socialmente siempre se las considera “ayudantes”. Hay científicas que opinan que en este momento ser viuda o soltera es un plus para su valoración profesional.


MUCHAS MUJERES EN ÁMBITOS CIENTÍFICOS PERO POCAS EN PUESTOS DE DECISIÓN.

Los sistemas de selección y promoción tienen un fuerte sesgo de género. Hay informes1  que demuestran que es 2,5 veces más probable que un hombre sea promocionado a catedrático que una  mujer y 4 veces en el caso de que ésta tenga hijas e hijos.  El resultado es que en estos momentos las mujeres representan el 35% del profesorado titular en el sistema universitario español pero solo existe un  16% de mujeres catedráticas.

Existe un sesgo de género inconsciente que se ha puesto de manifiesto en un experimento realizado en la Universidad de Yale. Se pidió a profesoras y profesores de seis universidades distintas que valoraran la candidatura de un recién graduado para la plaza de director de laboratorio,  se diseñaron  dos curriculums ficticios e idénticos, solo variaba el nombre John para los chicos y Jennifer para las chicas. El profesorado participante en la investigación debía calificar la competencia e idoneidad para el puesto, así como la cantidad de salario y de horas de tutoría que ofrecerían a cada uno. Los resultados fueron muy concluyentes: el candidato John era más competente para el puesto, recibiría mayor sueldo y más  apoyo y más recursos para desarrollar su carrera investigadora que Jennifer.


LA CIENCIA NECESITA A LAS MUJERES

Las mujeres son necesarias en los equipos de investigación porque aportan su propia  visión y es  tan imprescindible como la de los hombres. Incluir a mujeres en las investigaciones no es mejorar su situación, es mejorar la ciencia en general. Si las mujeres hubieran estado presentes en los equipos de investigación sobre los síntomas de infartos de miocardio se hubiese tenido en cuenta que estos son distintos en  hombres y  mujeres, lo que ha provocado que los síntomas de las mujeres se identifiquen más tarde y por tanto tengan un peor diagnóstico; o que la endometriosis,  una enfermedad que afecta a 14 millones de mujeres en Europa solo fuese catalogada como enfermedad grave en 2005, e incluso algo tan elemental como que los cinturones de seguridad no estén diseñados pensando en las mujeres.

Una variable nueva a añadir al tema del techo de cristal son la crisis y los recortes. Hay pocos datos pero será interesante estudiar el fenómeno. Hasta ahora se sabe  que hay menos mujeres haciendo el doctorado en algunas universidades y que hay mas hombres con becas posdoctorales.


EL RECONOCIMIENTO DE LA ACTIVIDAD CIENTÍFICA: UNA CUESTIÓN PENDIENTE

El abismo que existe entre la situación de invisibilidad de las mujeres científicas en épocas pasadas y la situación actual, con una mayoría de mujeres en los centros de investigación, es muy grande pero falta todavía un gran trecho para alcanzar la igualdad real. Es necesario romper el techo de cristal que impide a las mujeres científicas alcanzar el reconocimiento denominado de alto nivel como son los premios, los nombramientos honoris causa o su presencia en las Reales Academias. Está claro que en jurados mayoritariamente o totalmente masculinos funciona el fenómeno  “boys club”, es decir, los hombres solo “ven” a otros hombres. Solo se necesita un repaso a los premios nobel otorgados a mujeres científicas para darse cuenta de esta situación de desigualdad:



Premios Nobel de Física
Marie Curie (1903)
Maria Goeppert- Mayer (1963)
Premios Nobel de Química
Marie Curie (1911)
Irene Joliot-Curie (1935)
Dorothy Crowfoot-Hodgkin (1964)
Ada E. Yonath (2009)

Premios Nobel de Fisiología y medicina                            
Gerty Theresaa Radnitz Cori (1947),
Rosalyn Sussman Yalow (1977),
Barbara MacClintock (1983),
Rita Levi-Montalcini (1986)
Gertrude Belle Elion (1988)
Christiane Nüsslein –Volhard (1995)
Linda B. Buck (2004)
Françoise Barré –Sinoussi (2008)
ElizabethH.Blackburn (2009)
Carol W. Greider (2009)



¿CÓMO ALCANZAR LA EQUIDAD?

Una vez descritas algunas de las situaciones de desigualdad no se puede  finalizar sin presentar las propuestas existentes para corregir las desigualdades:



  1. Se necesitan  cambios en la enseñanza de las ciencias para que  la ciencia y la tecnología resulten atractivas para todas las personas. Hay que dar más visibilidad a las mujeres científicas para que las chicas encuentren “modelos”. Es necesario vencer la imagen masculinizada de la ciencia.
  2. Hay que reformar las instituciones científicas para reforzar la participación igualitaria y  modernizar la gestión de recursos humanos. Hasta que no exista la paridad real, hay que optar por la acción positiva.
  3. Se necesitan verdaderas políticas de conciliación de la vida familiar y profesional que favorezcan un desarrollo profesional igualitario. Existen ya algunas iniciativas interesantes al respecto. Por ejemplo, ahora, tras cinco años de doctorado se concede un año más a las mujeres que han tenido un hijo en ese tiempo, porque se considera que el año de trabajo perdido por la maternidad debe ser compensado.
  4. Son necesarios programas específicos para que las instituciones contraten, promuevan y financien a las científicas en igualdad de condiciones con los científicos. Mientras existan desigualdades se necesitará paridad en las comisiones evaluadoras de premios y procesos de promoción.
  5. No se alcanzará la plena equidad hasta que un porcentaje muy importante de hombres entienda que es un derecho de las mujeres alcanzar la igualdad en el mundo científico-tecnológico.



TEXTO ESCRITO PARA  BULBASAUR FANCINE Nº 3. BARCELONA. ABRIL 2014

ILUSTRACIONES: LAIA ARQUEROS CLARAMUNT