9 feb. 2016

CIENTÍFICAS EN LA LITERATURA DE FICCIÓN. 6. ELIZABETH BLACKWELL, EMILY BLACKWELL, ELIZABETH GARRETT ANDERSON, FLORENCE NIGHTINGALE - BARBARA WOOD

Mi interés y cierta curiosidad por la invisibilidad de las mujeres científicas  en la historia de la ciencia, fue el motivo que me impulsó a la lectura de DOMINA (1983), novela de la escritora británica de bestsellers Barbara Wood, tras leer en la contraportada del libro el siguiente texto: "estudiar - y ejercer- la medicina durante el siglo XIX resultaba imposible para una mujer".


En una nota de la autora, que aparece al comienzo del libro, explica que la protagonista Samantha Hargrave es un personaje de ficción, fruto de la recreación de varias profesionales de la medicina que vivieron en la segunda mitad del siglo XIX. Una época en la que las mujeres no podían acceder a los estudios de medicina, aunque algunas lo consiguieron tras vencer muchas dificultades. En dicha nota también se menciona a Elizabeth Blackwell y a su hermana Emily, dos personajes reales que consiguieron ser médicas en 1847 y 1854 respectivamente.




A lo largo de la novela las hermanas Blackwell se convierten en personajes de la narración, al igual que Florence Nightingale y Elizabeth Garrett Anderson y cuentan en primera persona  como consiguieron llegar a la universidad, y como vencieron los problemas que les surgieron para desarrollar su profesión.Todas ellas pioneras de la medicina.





ELIZABETH BLACKWELL (1821-1910). Nació en Bristol (Inglaterra). En 1831 su familia emigró a los Estados Unidos. Tras la muerte de su padre, ocurrida en 1847,  decidió estudiar medicina en Filadelfia pero no consiguió ser admitida. Elizabeth cambió de estrategia y envió más de diez solicitudes a otras tantas universidades de ciudades más pequeñas: todas ellas la rechazaron. Finalmente  consiguió ser admitida en una  pequeña universidad, el Geneva Medical College de Nueva York, aunque en su vida de estudiante tuvo que superar numerosas discriminaciones por ser mujer,  tanto por parte del alumnado como del profesorado. En 1847 se convirtió en la primera mujer en recibir el título de doctora.
Regresó a Filadelfia e intentó ser admitida en algún hospital, para adquirir más experiencia en práctica hospitalaria. No lo consiguió y en  1849 se marchó a París, donde tras muchas vicisitudes, logró trabajar en el hospital La Maternité, pero no como doctora sino como estudiante de matrona. Un accidente laboral la dejó ciega de un ojo, truncándose así sus aspiraciones de convertirse en cirujana. Un año más tarde logró ser admitida en el St Bartholomew´s Hospital de Londres.
En 1851 regresó a EE.UU. y comenzó la búsqueda de una casa donde instalar su consulta y desarrollar su labor profesional repartida entre la atención a familias de clase media y la atención a mujeres de escasos recursos económicos, influenciada sobre todo por las experiencias sanitarias  relacionadas con la prostitución que había vivido en París y Londres.
Sus comienzos fueron difíciles y con escasos ingresos económicos, pero a pesar de eso consiguió salir adelante y en 1857, junto a su hermana Emily, fundó el Hospital de Mujeres y Niños de Nueva York, primero de una serie de hospitales de mujeres atendidos por mujeres y con la  finalidad de proporcionar asistencia médica y quirúrgica a mujeres y niños necesitados, entrenar un eficiente cuerpo de enfermeras para servicio de la comunidad, y proporcionar un ambiente clínico donde las mujeres doctoras recién graduadas en medicina,  pudieran recibir instrucción clínica práctica.
En 1868,  y también junto a su hermana,  fundó la Escuela de Medicina de Mujeres de Nueva York. Al año siguiente volvió a Inglaterra, donde ejerció la cátedra de ginecología  en la London School of Medicine for Children, fundada por Elizabeth GARRET ANDERSON, hasta su jubilación en 1907.

EMILY BLACKWELL (1826-1910). La hermana de Elizabeth estudió medicina y obtuvo su título en 1854. Tuvo también dificultades para poder ser admitida en la Universidad. Lo logró primero en la Rush Medical College de Chicago,  pero tuvo que abandonar al finalizar el primer año pues sus compañeros varones se organizaron para vetar su presencia. Tras ello aceptada para continuar sus estudios en la Western Reserve  University en Cleveland (Ohio).
Durante dos años viajó a Edimburgo, Londres, París y Berlín para completar su formación y en 1857,  a su regreso a los EE.UU. colaboró en la apertura del Hospital de Mujeres y Niños de Nueva York, junto a su hermana Elizabeth y la doctora Marie ZAKRZEWSKA. Se encargó de la gestión de enfermería y de la cirugía y se convirtió en la responsable única cuando Elizabeth viajó a Europa y María se estableció en Boston.
En 1868 las hermanas Blackwell abrieron la Escuela de Medicina de Mujeres de Nueva York, donde se convirtió en profesora de obstetricia y que quedó también a su cargo cuando Elizabeth regresó de nuevo a Europa. Esta  institución funcionó con éxito hasta el año 1899,  cuando la Universidad de Cornell comenzó a admitir mujeres en su programa médico.

ELIZABETH  GARRET ANDERSON (1836-1917). Nació en Londres,  pero su familia se trasladó a Aldeburg,  donde Elizabeth pasó su infancia y después su madurez. Realizó su formación en casa y a los trece años fue enviada junto a su hermana a un internado.
En 1859 tras asistir a una conferencia de Elizabeth BLACWELL, decidió estudiar medicina. Inició la aproximación a estos estudios trabajando como enfermera en el  Hospital Middlesex, en Londres. Intentó matricularse de medicina en varias universidades y fracasó en todas ellas. Lo único que consiguió fue asistir a algunas clases, pero  poco a poco fue haciéndose un curriculum que le permitiera acceder al examen de licenciatura. Una vez finalizada su preparación,  inició nuevamente un peregrinaje por diferentes universidades para presentar su solicitud de examen. En 1865 la Sociedad de Boticarios se la aceptó y Elizabeth Garret obtuvo las máximas calificaciones, convirtiéndose en la primera mujer médica de  Gran Bretaña. Inmediatamente después esta organización cambió su reglamento para evitar que otras mujeres obtuvieran una licenciatura.
Comenzó su actividad profesional abriendo, con la ayuda económica de su padre, un consultorio privado, ya las mujeres seguían sin poder trabajar en los hospitales. Sus inicios fueron difíciles pero poco a poco fue haciéndose con una clientela. Coincidiendo con una epidemia de cólera que asoló Londres, y que hizo más permisiva la situación de las mujeres médicas, abrió el Dispensario St. Mary para ayudar a  mujeres y niños de las clases más desfavorecidas.
Aunque estaba registrada y podía ejercer como médica, o Elizabeth no renunciaba a poder obtener el doctorado en medicina. Enterada de que en París podría realizar su aspiración, estudió francés y se presentó a los exámenes con una tesis doctoral sobre la migraña. Consiguió el título en el año 1870.
Ese mismo año logró un puesto en el Hospital East London para niños pero al ser incompatible con su actividad privada y con su reciente maternidad dimitió. Dos años más tarde el dispensario se convirtió en el Nuevo Hospital para Mujeres, donde Elizabeth Blackburn ejerció de ginecóloga y ella de cirujana. En 1874 cofundó junto a Sophia JEX-BLAKE y las hermanas BLACKBURN la London School of Medicine for Women, donde ejerció como profesora el resto de su carrera profesional y asumió diversos puestos directivos. Ese mismo año fue admitida en la Asociación Médica Británica,  siendo la primera mujer en conseguirlo y la única durante 19 años. Tuvo una participación activa en la misma pese a la hostilidad que mostraron muchos de sus compañeros.
Elizabeth Garret participó activamente en el movimiento sufragista y en la vida política de Aldeburg, localidad a la que había regresado junto a su marido  e hijos. Fue nombrada alcaldesa  y,  una vez más, fue una pionera de su época al convertirse en  la primera mujer alcaldesa en Gran Bretaña.
A partir de 1912 la salud de Elizabeth comenzó a debilitarse, su visión y sus capacidades mentales empezaron a fallar. Murió cinco años después sin recordar su enorme contribución a la lucha de las mujeres por la igualdad.

FLORENCE NIGHTINGALE (1820-1910). Enfermera británica considerada la madre de la enfermería moderna. Nació en Florencia y logró su sueño de asistir a las personas enfermas después de enfrentarse a su familía. Se rebeló contra los prejuicios de su época, y contra su destino de mujer que debía permanecer en el hogar, y  escogió la profesión de enfermera, que hasta ese momento estaba desprestigiada y se reservaba a los pobres. Destacó desde muy joven en la matemática, que aplicó después  en sus estadísticas epidemiológicas y es reconocida por su lucha para mejorar las condiciones sanitarias.  Participó como enfermera en la Guerra de Crimen, donde recibió el apodo de la dama de la lámpara, una de sus imágenes más reproducida. De vuelta a Londres tras  la guerra, y con el dinero recibido como tributo por su trabajo en la misma, fundó la Escuela y Hogar para Enfermeras Nightingale, en el Hospital Saint Thomas, que en la actualidad forma parte del King´s College. Fue la primera escuela laica de enfermería del mundo.

09/02/2016



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