12 sept. 2018

CIENTÍFICAS AFRICANAS QUE HAN ABIERTO CAMINOS. THOKOZILE NDHLELA

                                                                  Foto.: Internet

THOKOZILE NDHLELA (Matabo, Zimbabwe  1970). Científica agrícola que trabaja en  el Centro Internacional de Mejoramiento del Maíz y Trigo (CIMMYT) de Harare, capital de Zimbabwe.

Nacida en el seno de una familia humilde, pasó gran parte de su infancia en la granja de sus abuelos y al finalizar la enseñanza secundaria, y animada sobre todo por sus profesoras de biología y química y también por su padre, decidió iniciar sus estudios sobre agricultura. En 1994 empezó a trabajar en el Instituto de Fitotecnia de Zimbabwe,  perteneciente al Departamento de Agricultura y Servicios Especializados (DRSS), compaginando este trabajo con el estudio de una licenciatura en ciencias agrícolas. Al finalizar realizó una maestría en fitotecnia en la Universidad de Zambia, siendo la única mujer entre los diez estudiantes inscritos.

En el año 2012 obtuvo su doctorado en la Universidad de Sudáfrica, con la tesis titulada "Estrategias para mejorar la resistencia a enfermedades y la tolerancia a la sequía de líneas endogámicas de maíz en Zimbabwe".  Dos años después el CIMMYT la contrató como mejoradora de maíz y en la actualidad realiza sus investigaciones sobre la fortificación del maíz con provitamina A. Según sus propias palabras el objetivo de estas investigaciones es:  
"Con este trabajo buscamos aminorar el problema de la deficiencia de vitamina A que prevalece en muchos países en desarrollo, entre ellos los países del sur de África. Hay pruebas sólidas de que la deficiencia de vitamina A afecta al sistema inmunológico e incluso puede afectar el desarrollo del cerebro. Sin embargo, la buena ciencia puede hacer una enorme diferencia al enriquecer los cultivos alimentarios básicos, como el maíz, con provitamina A y proporcionar alimentos biofortificados con nutrientes a las familias campesinas".

Thokozile Ndhlela es muy consciente de su papel como referente para las chicas de su país, y en sus entrevistas les anima a vencer estereotipos y dedicarse a las ciencias agrícolas, y su visión sobre la presencia de mujeres en el ámbito científico del país es optimista: 

 "Antes, las jovencitas preferían alejarse de la ciencia, sobre todo a nivel universitario, pero con la nueva generación parece que esto ha cambiado, ya que más jovencitas están siguiendo programas en ciencias"

21 jun. 2018

MUJERES MATEMÁTICAS EN LA LITERATURA DE FICCIÓN. 1 MARY EVEREST BOOLE-MIRCEA CARTARESCU

He escrito numerosas entradas a este blog referidas a distintas mujeres científicas que han aparecido, a lo largo de casi veinte años, en algunas de las novelas que he leído. En todos los casos  se referían a  mujeres, que han desarrollado su labor profesional en los diferentes campos de las ciencias experimentales: biología,  química, medio ambiente, paleontología, etc.(Rachel Carson, Marie Curie, Rosalind Franklin,...)

2018 podría ser el año en que, por diferentes caminos, he descubierto  que las mujeres matemáticas también  están presentes en la literatura de ficción.  En el blog mujeres conciencia descubrí que la matemática Sofia Kovaleskaya era la protagonista del último relato del libro Demasiada Felicidad de Alice Munro, una persona me comentó que también era matemática  la protagonista del último libro de Belén Gopegui Quédate este dia y esta noche conmigo. Por último, en el libro Solenoide de Mircea Cartarecu, Ed. Impedimenta. 2017, aparece  un texto, un tanto subjetivo, sobre la matemática Mary Everest Boole.  

" ... a la edad de treinta y nueve años, Boole contrajo matrimonio con una mujer igualmente dotada a su manera, Mary Everest. Su tío era el coronel George Everest, coordinador del Gran catastro trigonométrico de la India mientras vivía al norte de Nepal y el que dio nombre a la montaña más alta del planeta. Mary tenía veintitrés años cuando se casó con Boole, con el que vivió diez años hasta que este falleció  a causa de una neumonía (...). Durante este período ella dio a luz a cinco hijas. Cada una de las hermanas Boole destacó en un ámbito del conocimiento, al igual que su madre, que se convertiría en matemática autodidacta y    bibliotecaria del Queen's College de Londres." (págs 296-297).

Más adelante el autor le dedica un amplio texto a especular sobre cómo debían ser las relaciones amorosas del matrimonio Boole y por último vuelve a referirse a su actividad como matemática.

" Aplicó las matemáticas al bastidor, lo que permitió a esa mujer joven entender nociones geométricas avanzadas a través del tejido de curvas en el cañamazo y a través  de la construccion, con hilos de distintos colores, de unas figuras sofisticadas: escribió Filosofía y entretenimiento del álgebra,  intentó expresar las emociones y la subjetividad de las vivencias con símbolos abstractos." (pág 298).

El capítulo en el que aparece este texto sobre Mary Everest Boole, también menciona a dos profesoras de matemáticas. En ambos casos el autor hace una descripción de su físico. De la primera, la señora Bajenaru, solo sabemos que es "una mujer  apagada, demacrada, de labios delgados, no destaca más que por una ptosis en el párpado derecho que le confiere un aire taimado poco creíble" (pág.293)En el caso de la segunda, Florabela, además de la descripción de un físico explosivo, narra cómo desarrolla sus clases "Florabella arroja sobre la pizarra series de fracciones, denominadores y paréntesis, luego se vuelve bruscamente, triunfante hacia los treinta gnomos..".(pág.294). Y también sobre la influencia y repercusión que tiene sobre su alumnado "Las chicas se esforzaran por ser como ella, enormes, pecosas y de boca grande; los chicos buscarán novias que les saquen una cabeza y soñarán con el fuego rojo de un pubis inaccesible." (pág.294). Todos los comentarios responden a unas ideas estereotipadas y patriarcales, sin ninguna relación con las matemáticas. Podrían tener cualquier otra profesión. 

Yo no conocía la figura de Mary Everest Boole y lo leído en esta novela tampoco me aportó mucha información sobre ella pero si la encontré al buscarla en internet. En el blog mujeres conciencia se describe la vida de Mary Everest y su contribución a las matemáticas. Entre sus muchas aportaciones me ha interesado su papel como profesora,  dirigida sobre todo  a evidenciar cómo las actividades cotidianas preparan al alumnado para aprender matemáticas. 
   

Mary Everest Boole con sus hijas, nietas y nietos (Foto.Internet) 

4 jun. 2018

LOS PROBLEMAS MEDIOAMBIENTALES DESDE LA PERSPECTIVA DE GÉNERO



                                                     El Hierro. Foto.: Teresa Claramunt

Desde los comienzos de la humanidad,  las mujeres han jugado un papel muy importante en el cuidado y protección del medio ambiente. En la prehistoria las mujeres cazaban, recolectaban y cultivaban la tierra, es por tanto evidente que ya conocían las especies animales y vegetales y sabían que factores mejoraban o empeoraban sus cosechas.
En virtud del sistema sexo/género la relación de las mujeres con la naturaleza se articula de  forma diferente a la de los  hombres. En la mayoría de las sociedades, las mujeres son las encargadas de la subsistencia familiar: cocinan, cultivan la huerta familiar, acarrean el agua, etc., es decir a las mujeres se les ha adjudicado siempre el ámbito restringido de lo doméstico y lo privado mientras que los hombres se han reservado lo público, la cultura y el poder.
Las mujeres y los hombres no están involucrados ni en el mismo grado ni de la misma forma en los problemas ambientales. Esta diferenciación se da tanto en su papel de usuarias, productoras y consumidoras de los recursos naturales y del medio ambiente como en el de expertas conocedoras y gestoras del mismo.
Durante muchos años se ha supuesto que los impactos negativos de los grandes problemas ambientales y los esfuerzos para mitigarlos,  tienen efectos similares tanto en mujeres como en hombres. Sin embargo, últimamente se está reconociendo cada vez más que mujeres y hombres viven los problemas de manera diferente y que las desigualdades de género disminuyen la capacidad de las mujeres para hacerles frente. También se está reconociendo que las mujeres son gestoras importantes del cambio, al tiempo que poseedoras de conocimiento y destrezas importantes para todo lo relacionado con la mitigación, adaptación y reducción de riesgos de los problemas ambientales.
La visión de las mujeres sobre temas tales como la destrucción de la capa de ozono, la deforestación de bosques y selvas, o la evidente contaminación del medio, ha generado el denominado ecofeminismo, un movimiento social que aparece en Europa en 1974. Sin embargo, y para demostrar que el ecofeminismo no es la única  respuesta de las mujeres a la situación del medio ambiente se produce la paradoja de que  las mayores movilizaciones de las mujeres en torno a la conservación de la naturaleza se han dado en los países menos desarrollados  (Movimiento Cinturón Verde, en Kenia o el movimiento Chipko, en la India). Esta situación se refleja en la concesión de  los premios Goldman que en gran medida han sido concedidos a mujeres que han desarrollado, su lucha a favor el medio ambiente, en estos países.
Los premios Goldman fueron instituidos en 1990 por los filántropos Richard N. Goldman y su mujer, Rhoda H. Goldman, y se conceden anualmente como distinción a personas  que trabajan en la defensa de la naturaleza y el medio ambiente. Desde su constitución 70 mujeres han recibido esta distinción, que representa el 41,37% del total de las personas galardonadas.
El género como categoría de análisis está ausente en gran parte de los estudios realizados a favor de un desarrollo sostenible, si bien en los últimos años comienza a hacerse visible en los organismos internacionales,  gracias, sobre todo, al tesón de grupos de mujeres del llamado Tercer Mundo. 
La inclusión de las mujeres en materia de medio ambiente es muy reciente, puesto que  ni en la Declaración de la Conferencia de Naciones Unidas sobre el medio humano (Estocolmo 1972), ni en el Informe de la Comisión Brundtland (1987) se contempló la perspectiva de género.
En las reuniones preparatorias de la Cumbre de Río (1991-1992), la Asamblea Mundial sobre la Mujer y el Medio Ambiente y el Congreso Mundial de Mujeres por un Planeta Sano iniciaron un diagnóstico de las distintas situaciones a las que se enfrentaban mujeres de distintas zonas del planeta con relación al medio ambiente y se plantearon recomendaciones concretas de cara a la Conferencia de Naciones Unidas. El consenso alcanzado se presentó en documento Agenda 21 de la Acción de las Mujeres, en el que se recogía más de un centenar de epígrafes relacionados con el medio ambiente, en un capítulo titulado Medidas mundiales a favor de la mujer para lograr un desarrollo sostenible y equitativo. 
En la Conferencia sobre Cambio Climático de Varsovia (2013), la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) dio a conocer el primer índice de Medio Ambiente y Género, clasificando 72 países para estudiar como traducen los mandatos de género en sus políticas sobre el medio ambiente. Los países mejor clasificados fueron Islandia, Holanda y Noruega. República Democrática del Congo, Yemen y Mauritania ocuparon las últimas posiciones del ranking. España aparecía en el octavo puesto.


Agua y saneamiento

El consumo de agua por parte de la humanidad es imparable. El aumento de la población mundial y la expansión de la industria y  la agricultura han hecho que el agua se convierta en un  recurso frágil. El 47% de los habitantes del mundo carece de infraestructuras de saneamiento,  y más de 700 millones de personas tienen serios problemas de acceso a agua potable. Más del 40% de esta población vive en el  África subsahariana.  
Las mujeres saben donde se encuentran las fuentes locales de agua y conocen su calidad y potabilidad. La recogen, almacenan y controlan su uso y salubridad. La reciclan, usan la menos limpia para lavar y regar y dan el agua de escorrentía al ganado. Estas tareas suponen a menudo un día entero de trabajo. Millones de mujeres emplean un promedio de  cinco horas al día en ir a por agua, aunque sea insalubre. A esto habría que añadir que algunas mujeres se  enfrentan a amenazas de violencia o violación cuando recorren largas distancias en esta búsqueda.
La dura tarea de ir a buscar agua para uso familiar a pozos distantes a menudo recae en las niñas, por razones de discriminación y de los papeles asignados en razón del género. Esto trae como consecuencia que en lugar de asistir a la escuela, las niñas pasen horas dedicadas a esa tarea de conseguir agua, y cuando tienen la buena suerte de poder hacerlo están a menudo demasiado cansadas para realizar cualquier tarea de aprendizaje
Las mujeres desempeñan un papel clave en la educación infantil respecto al tema del agua. Cada año, mueren cerca de dos millones de niñas y niños a causa de enfermedades relacionadas con la falta de higiene, por lo que educarles  para que se laven las manos sigue siendo un medio muy simple y eficaz de prevenir tales enfermedades, por ejemplo la diarrea. También juegan una función  fundamental en el abastecimiento, la gestión y la protección del agua; sin embargo, esta tarea primordial de la mujer como proveedora, consumidora de agua y conservadora del medio ambiente,  rara vez se ha reflejado en disposiciones institucionales para el aprovechamiento y la gestión de los recursos hídricos
Son pues necesarias políticas efectivas que aborden las necesidades de las mujeres y las preparen y doten de la capacidad de participar, en todos los niveles, en programas de recursos hídricos, incluida la adopción de decisiones y la  ejecución de las mismas. 
La Alianza de Género y Agua (GWA) fue creada con ocasión del II Foro Mundial del Agua (La Haya marzo de 2000), con el objetivo de transversalizar el enfoque de género en la gestión del agua y promover un acceso equitativo de mujeres y hombres a un agua segura y adecuada, tanto  para uso doméstico, como para saneamiento, seguridad alimentaria y sostenibilidad del medio ambiente.  
Todos los foros relacionados con este tema vienen resaltando la importancia de fortalecer la participación de las mujeres en todas las actividades de desarrollo relacionadas con el agua, a fin de capitalizar el conocimiento y la capacidad que estas tienen como  gestoras de los recursos hídricos. 
La existencia de letrinas y servicios higiénicos sanitarios en general es uno de los grandes retos que se deben afrontar para superar las desigualdades de género. El acceso inadecuado a servicios de saneamiento seguros, higiénicos y privados es una causa de vergüenza, malestar físico e inseguridad para millones de mujeres  de todo el mundo no desarrollado.
Las mujeres deben recorrer largas distancias a pie para encontrar cierta privacidad, a menudo entre arbustos o en el campo donde su seguridad personal corre peligro. La deforestación y la pérdida de vegetación agravan la situación.
A esto hay que añadirle que deben esperar la noche para poder hacerlo lo que a su vez les lleva a un forzado control del líquido que ingieren durante el día.

Deforestación

Los bosques representan una fuente de subsistencia e ingresos para más de 1.600 millones de pobres del mundo. Las mujeres que viven en los pueblos de las zonas pobres ven al bosque como un  amigo. Les proporciona leña para el fuego y comida para los animales. Las raíces de los árboles ayudan a la tierra a retener el agua de lluvia durante todo el año y  pueden recogerla  de las fuentes y arroyos. Ellas son las  principales usuarias.
     La deforestación les afecta  mucho más que a los hombres, y cuanto más pobres son, peores son las consecuencias para ellas. Cuando desaparece un bosque cercano las mujeres de la zona van a tener que trabajar mucho más duro porque tienen que andar más para conseguir todo lo que el bosque proporciona
Mujeres de todo el mundo han trabajado para salvaguardar los bosques y para reforestar. La impulsora más destacada del proceso de reforestación  fue  la ya mencionada  bióloga y ecologista keniata Wangari Maathai, fundadora en 1977  del Movimiento Cinturón Verde  (Green Belt Moviment), destinado a la plantación de árboles para salvar el planeta, y que persigue plantar un cinturón verde de árboles que atraviese África, desde el océano Indico hasta el Atlántico. A lo largo de más de 40 años se han plantado ya casi 50 millones de árboles y  son 80.000 las campesinas que viven gracias a su trabajo en los viveros creados por esta iniciativa. Es de desear que a pesar de la desaparición, en 2011, de su ideóloga y principal impulsora este movimiento siga activo para conseguir los objetivos propuestos.

Cambio climático

Hace ya muchos  años que la comunidad científica comenzó a alertar del aumento de la temperatura media global y su impacto en el complejo sistema climático. Debido a las desigualdades preexistentes, hombres y mujeres tendrán un diferente grado de vulnerabilidad frente a los efectos de este fenómeno. Por ejemplo, las mujeres rurales suelen tener menos recursos financieros, físicos y humanos que los hombres, y por tanto tienen menos posibilidades de respuesta a los efectos de este problema.
Como las mujeres suelen depender  más que los hombres de los recursos naturales, cuando estos se vean directamente afectados por el cambio climático, los medios de vida de las mujeres también resultaran más perjudicados. Aquellas estrategias de adaptación que no tengan en cuenta la vulnerabilidad de las mujeres tienen pocas posibilidades de éxito.
El cambio climático  provocará un aumento de la desertificación y de plagas lo que  dificultará el acceso al agua potable  y complicará la producción de alimentos para consumo doméstico, así como el desarrollo de  la pesca y la ganadería.
El cambio climático ya está provocando  grandes desastres naturales (inundaciones, tsunamis, huracanes, etc.), que originan y agravan las situaciones de desigualdad de las mujeres en los países donde ocurren. Ya sucedió en Haití, Filipinas y ahora en Ecuador.
En los primeros momentos de una catástrofe tener  acceso a  la información es fundamental, para poder enfrentarse a ella. Pero las mujeres, que constituyen el 64% de las personas analfabetas del mundo,  tienen serios problemas para comprender las instrucciones de evacuación que emiten las autoridades locales. A esto hay que añadir su generalizado aislamiento doméstico y sus responsabilidades en el cuidado de criaturas y personas mayores que les dificulta su desplazamiento hacia las  zonas seguras recomendadas.
Las situaciones de  embarazo y  lactancia incrementan la vulnerabilidad de las mujeres, pues tienen mayores necesidades nutricionales y su movilidad tiene ciertas  limitaciones.  La aparición de epidemias,  por la acumulación de cadáveres y  la falta de agua potable también inciden en la situación de las mujeres ya que a veces   tienen menor acceso a los servicios médicos  que los hombres y además su carga de trabajo se ve incrementada, por el tiempo que invierten en cuidar a las personas enfermas.
Asimismo se incrementan las posibilidades de abusos sexuales ya que hay escasas medidas de protección y vigilancia en los campamentos provisionales que se levantan para  las y los damnificados, donde la mayoría de las veces hombres, mujeres y niñas comparten los servicios sanitarios y de higiene.
Por otra parte tras un  desastre natural las mujeres tienen menos posibilidades de encontrar empleo ya que la oferta laboral suele estar enfocada a roles masculinos
Todas estas circunstancias  hacen  necesaria la inclusión de la perspectiva de género en cualquier acción solidaria que se realice en una zona afectada por una catástrofe

Biodiversidad

La pérdida de la biodiversidad es una de las problemáticas más graves a afrontar a escala mundial. La fragmentación de hábitats, el cambio climático, la sobreexplotación y el uso no sostenible de los recursos naturales han puesto en jaque a las especies del planeta y a los bienes y servicios ecológicos a los que los seres humanos están íntimamente ligados. Detener la tasa de pérdida de biodiversidad mundial se plantea como  uno de los desafíos cruciales a los que toda la sociedad debe enfrentarse.
La mayoría de las investigaciones sobre la biodiversidad no utilizan el enfoque de género. Esto ha llevado a que los resultados científicos con respecto a la diversidad, las características y usos de las plantas y las causas y respuestas al desgaste genético sean incompletos o erróneos.
Las variedades de semillas de cereales y hortalizas han sido seleccionadas por las mujeres generación tras generación, durante miles de años. En la actualidad muchas semillas han sido modificadas genéticamente y patentadas por grandes empresas, por ejemplo Monsanto. Se está perdiendo grandes variedades de semillas empobreciendo la biodiversidad. 
En todo el mundo, son mayoritariamente las mujeres quienes ejercen  como recolectoras de plantas silvestres, encargadas de los huertos familiares y conservadoras  de semillas. Por ejemplo investigaciones llevadas a cabo en 60 huertos familiares en Tailandia,  revelaron 230 especies diferentes de plantas, muchas de las cuales habían sido rescatadas por las mujeres en los  bosques cercanos,  antes de que estos  fueran destruidos.
Generalmente mujeres y hombres poseen conocimientos distintos y preferencias acerca de los animales y las plantas. Por ejemplo, las mujeres consideran el tiempo de cocción, la  calidad de la comida, el  sabor, la resistencia a daños ocasionados por pájaros, facilidad de recolección, preservación y almacenaje. Los hombres por su parte  consideran la conveniencia de las semillas  según el tipo de tierra, el almacenamiento y la  producción. Ambos conocimientos son necesarios para el bienestar humano.
El mayor número de experiencias llevadas a cabo por mujeres en este ámbito no se corresponde con sus posibilidades de participación en el acceso y control de los recursos.
Además del papel de las mujeres conservadoras  de la agrobiodiversidad, no podemos olvidar a esas otras mujeres,  que repartidas por los cinco continentes, trabajan o han trabajado  en el cuidado y conservación de especies salvajes en peligro de extinción: Jane Goodall (chimpancés),  Dian Fossey (gorilas de montaña), Biruté Galdikas (orangutanes), Claudine André (bonobos), Ruth Muñiz López (Águila harpía), etc.

Residuos y reciclaje

A pesar de la escasa  información que actualmente existe sobre el tema, el análisis de la producción de residuos  y el tratamiento posterior de los mismos también merece una reflexión  desde la perspectiva de género.
El trabajo doméstico es una actividad realizada de forma muy mayoritaria por las mujeres, por tanto es interesante tener en cuenta este hecho, cuando se diseñan campañas para reducir la producción de residuos y para fomentar su reciclaje. En España, la empresa Ecovidrio ha realizado un estudio  sobre los usos y actitudes de la población ante el reciclado del vidrio. En él ha constatado que el 72% de las mujeres recicla siempre los residuos de envases de vidrio, pero cuando se habla del reciclaje global este  porcentaje disminuye a un 38%.
Otro aspecto que merece conocerse son las experiencias que existen en numerosas ciudades de diversos países de Latinoamérica (Colombia, Nicaragua, Argentina, Bolivia, Cuba, etc.)  y también algunos de África (Malawi, Congo),  que han diseñado programas pensados específicamente para el empoderamiento de las mujeres. Dichos programas tienen como objetivo fomentar la recuperación de los residuos acumulados  en los grandes vertederos de las grandes ciudades para proporcionar ingresos y autoempleo a mujeres de comunidades vulnerables.

Artículo publicado en la revista igUALdad (Universidad de Almería), nº2.

30 may. 2018

MUJERES QUE ESTÁN PROTAGONIZANDO AVANCES CIENTÍFICOS. 3. EVA NOGALES

30/05/2018
Eva Nogales fue portada de la revista científica NATURE en el año 1998 por haber conseguido reproducir la estructura tridimensional de la tubulina, una proteína que juega un papel esencial en el proceso de la división celular y en el transporte de materiales por el interior de la célula.

Dieciséis años después volvió a ser noticia en otra revista científica, en este caso CELL por haber descubierto como funciona exactamente el  antitumoral Taxol, una sustancia extraída de la corteza  de un árbol: el tejo del Pacífico. Mediante técnicas de criomicroscopía electrónica, el equipo de Evangelina ha podido congelar estructuras microscópicas y estudiarlas a nivel casi atómico.  El taxol se fija en los microtúbulos de la tubulina impidiendo el proceso de división celular, este descubrimiento puede servir para mejorar los medicamentos contra el cáncer.

En el año 2016 fotografió por primera vez las "tijeras/bisturí molecular" del sistema CRISPR-Cas9  de edición genómica, el revolucionario sistema de edición del ADN. El equipo de Eva Nogales ha trabajado en colaboración con Jennifer Doudna una de las pioneras de este método junto a Emmanuelle Charpentier.  

En la actualidad, gracias a la técnica de criomicroscopía electrónica, por la que obtuvieron el Premio Nobel de Química (2017), Jacques Dubochet, Joachim Frank y Richard Henderson, ha conseguido fotografiar la enzima telomerasa, la enzima de la longevidad, los resultados de esta investigación han sido publicados recientemente en la revista NATURE. El papel de la telomerasa fue descubierto por Carol Greider y Elizabeth Blackburn, ganadoras del premio nobel de medicina y fisiología en el año 2009. En España María Blasco también investiga el papel de la telomerasa


Eva Nogales nació en Colmenar Viejo (Madrid) en el año 1965. Licenciada en Física por la Universidad Autónoma de Madrid ha desarrollado su carrera científica en el Reino Unido, donde realizó su tesis doctoral,  y en EE.UU. En la actualidad es investigadora del Howard Hughes Medical Institute, profesora de Bioquímica y Biología molecular de la Universidad de California en Berkeley y directora de su propio laboratorio en la Universidad de California (Berkeley)e investigadora senior del Lawrence Berkeley National Laboratory de California. Su labor investigadora ha sido reconocida con numerosas becas y premios: el Early Cancer Award de la Sociedad Americana de Biología celular (2005), el Chabot Science Award for Excellence (2006). Ese mismo año  obtuvo una de las cátedras de Biomedicina de la Fundación BBVA regresando a España para realizar dos estancias de estudio en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (2007 y 2008). Pertenece a la Academia Nacional de Ciencias de EEUU, desde 2015. 






16 may. 2018

FEDERICA BERTOCCHINI Y SU SERENDIPIA CIENTÍFICA

16/05/2018                                     Foto.: Internet

Se utiliza la palabra serendipia para denominar  los descubrimientos que se realizan de manera casual e imprevista. La serendipia de FEDERICA BERTOCCHINI (1967), ocurrida en el año 2012, fue descubrir que los "gusanos o larvas de la polilla de la cera", (Galleria mellonella), que habitualmente se alimentan de miel y cera de los panales de las abejas, eran capaces de  comer plástico. 

Federica Bertocchini es aficionada a la apicultura y un día que estaba limpiando sus colmenas, que se habían llenado de gusanos de la cera, puso en una bolsa de plástico los restos de la limpieza. Al cabo de unas horas observó que las bolsas estaban agujereadas y los gusanos habían escapado.

Este descubrimiento casual fue el inicio de una investigación, realizada conjuntamente con los científicos Paolo Bombelli y Christopher J. Howe del departamento de Bioquímica de  la Universidad de Cambridge. Cinco años más tarde los resultados de sus investigaciones  han aparecido  publicados en la revista Current Biology. Los gusanos de la cera pueden alimentarse de polietileno, uno de los materiales plásticos más resistentes que existen y con el que se fabrican las bolsas de la compra y muchos envases de alimentos. Según la propia  Federica Bertocchini "No hablamos de poner toneladas de gusanos sobre montañas de plástico, sino de identificar la molécula que permite a este insecto biodegradar el plástico para producirla ‘in vitro’ y usarla a escala industrial".

Federica Bertocchini  nació en Piombino (Italia), estudió biología en la Universidad de Pisa y se trasladó a Milán para realizar su doctorado.  En 1998 viajó a EEUU para desarrollar un programa  posdoctoral en la Universidad de Columbia, Nueva York, posteriormente trabajó en el University College de Londres (2001-2010), y finalmente se instaló en  Santander (España). Trabaja como bióloga molecular en el Instituto de Biomedicina y Biotecnología de Cantabria (IBBLEA), perteneciente al Consejo de Investigaciones Científicas (CSIC), donde ha gozado de una beca Ramón y Cajal que le ha permitido durante cinco años investigar con embriones de pollo.

Por su serendipia y posteriores investigaciones ha sido galardonada con el Premio Casato Prima Donne 2017 en su Italia natal, y ha recibido el pasado 18 de abril, la Medalla de la Fundación Internacional Olof Palme, en Barcelona.


Una reciente entrevista con Ferderica Bertocchini


9 may. 2018

¿QUÉ CIENTÍFICAS Y CIENTÍFICOS CONOCE EL ALUMNADO DE PRIMARIA


9/05/2018
Hace unos días fui  invitada a participar en la Semana del Libro organizada por  un centro  escolar de primaria (CEIP Clara Campoamor de Huercal de Almería). Bajo el título "Encuentro con  una autora", tenía como objetivo que el alumnado desde 3º a 6º de primaria conociese a una escritora que no fuese autora de novelas.

Para explicar la razón por la que actualmente escribo casi siempre sobre mujeres científicas, les plantee una actividad inicial consistente en pedirles que me respondieran a la siguiente pregunta:  
 ¿QUÉ NOMBRES DE MUJERES CIENTÍFICAS RECORDÁIS? Y ¿ DE HOMBRES CIENTÍFICOS?
La experiencia que tengo de la realización de esta actividad  es que conocen algunos nombres de científicos masculinos, en este caso Alfred Einstein y Stephen Hawking han salido en todos los grupos, y de forma menos unánime, Nikola Tesla, Isaac Newton, Arquímedes, Julio Verne y Leonardo da Vinci. En cuanto a las mujeres científicas una abrumadora mayoría de grupos han nombrado únicamente a Marie Curie. La excepción fue el alumnado de un grupo que previamente había trabajado el tema,  y había visto los libros de los que soy coautora:  Las mujeres en las ciencias experimentales  (UNED , 2003 y Mujeres en ciencia y tecnología (UNED, 2012). Los nombres que recordaron fueron  Rita Levi Montalcini, Hipatia y María la Judía.

Una vez que ya se había puesto en evidencia el escaso conocimiento que tenían de la actividad científica de las mujeres, les presenté una pequeña selección de las mismas  (astrónomas, inventoras, naturalistas, matemáticas, ingenieras, astronautas, biólogas moleculares, arquitectas, y premios nobel), para explicarles sus aportaciones a la ciencia y las dificultades que encontraron, y aún hoy en día encuentran, para desarrollar su actividad profesional.

De esta forma pudimos hablar de las épocas en que solo podían ser ayudantes de padres, hermanos y/o maridos, de cuando no podían ir a la universidad, de las dificultades que tuvieron que vencer para asistir a clase o hacer un doctorado, etc. Y de los problemas actuales, de lo difícil que es lograr que se reconozca su trabajo,  de las pocas mujeres que han obtenido un  premio nobel, o de su  escasa presencia  en actividades como la ingeniería o la informática.

Para finalizar la actividad seleccioné a Jane Goodall, figura de gran repercusión mediática por sus más de 40 años de trabajo de campo con los chimpancés, por ser autora de numerosos libros y por la gran influencia que tuvo para mi la lectura de Mis amigos los chimpancés. Ello me permitió insistir sobre la importancia que tienen los libros en la construcción de los proyectos de vida. Por último todos los cursos vieron  el video La liberación de Wounda en el Congo, que recoge, entre otras, la emotiva escena en que  una chimpancé se despide de la veterinaria Rebeca Atienza y de la propia Jane Goodall, antes de ser reintroducida en la naturaleza, tras haber sido cuidada en un centro de rescate.  

ASPECTOS QUE ME HAN LLAMADO LA ATENCIÓN AL REFLEXIONAR SOBRE LA EXPERIENCIA

# Los chicos siguen siendo los que primero responden y los que acaparan la atención en los momentos de interacción autora/alumnado. Había que insistir  de forma directa y personal para lograr que las chicas expresaran su opinión.

# Charles Darwin no fue mencionado ni una sola vez, algo que me sorprendió pues el trio Einstein-Darwin-Newton solía aparecer siempre, en anteriores experiencias similares a esta. No me gustaría pensar que se debe a la influencia del auge del creacionismo.

# Las primeras veces que realice este ejercicio con mi alumnado de secundaria, algunas alumnas nombraban a la profesora de química, o a mi misma, como científicas que conocían. En esta ocasión volvió a suceder:  una chica contestó "Marie Curie y tú". Las científicas no estaban, y siguen sin estar, en los libros de texto. Pienso que algunas chicas,  conscientes de su falta  de modelos,  buscan sus propios referentes.

# En un grupo, al hablar de Jocelyn Bell Burnell  como  descubridora de los agujeros negros, se puso en evidencia que habían tratado el tema en clase pero que en ningún momento había surgido ninguna referencia sobre ella. Fue una vez más la constatación de  las oportunidades que se  pierden de visibilizar las aportaciones de las mujeres a la ciencia y presentar referentes al alumnado.

# En este blog se recogen varias entradas que intentan aportar información sobre científicas que deberían tratarse en clase:


o recursos como los comentarios de texto:



24 abr. 2018

CIENTÍFICAS EN LA LITERATURA DE FICCIÓN 15. MARY ANNING Y ELIZABETH PHILPOT-TRACY CHEVALIER

23/04/2018

LAS HUELLAS DE LA VIDA (Lumen, 2009), de la autora estadounidense TRACY CHEVALIER,  es una novela histórica que relata, por un lado, la amistad entre MARY ANNING Y ELIZABETH PHILPOT, dos buscadoras de fósiles en las playas de Lyme Regis, al suroeste de Inglaterra y por  otro  las numerosas  dificultades que tuvieron que sortear hasta conseguir el reconocimiento social de su papel como científicas y vencer las ideas "creacionistas" predominantes en esa época. Una pequeña muestra de cómo se relatan  en la novela estas dificultades podría ser el siguiente texto, que recoge una opinión de Elizabeth Philpot:

"...pero fue su desprecio a la capacidad de observación de las mujeres -negandonos de ese modo a Mary y a mi todo el mérito de lo que habíamos hallado a lo largo de los años-"
(pág.132). 

En las entradas anteriores de este blog, referidas a la presencia de  mujeres científicas en la literatura de ficción, siempre se han tratado libros en los que, o se nombraba a una científica real  o las protagonistas eran científicas ficticias. También había  novelas en las que, de una manera u otra,  aparecía Marie Curie. La singularidad de  Las huellas de la vida  radica en que  las protagonistas son científicas reales. 


MARY ANNING (1799-1847)
Paleontóloga británica, recolectora y coleccionista de fósiles del Jurásico. Sus descubrimientos fueron primordiales para demostrar la teoría de la evolución de las especies.
A los 12 años su primer descubrimiento un fue un reptil marino de más de 5 metros completo, Al cabo de los años se supo que era el primer esqueleto de Ictiosaurios. Ganó 27 libras por su venta y fue el inicio de su vocación como buscadora de fósiles. Huérfana en una familia de escasos recursos decidió ayudar a la economía familiar con esta actividad, primero vendiendo fósiles en el mercado y más adelante abrió una pequeña tienda  que fue visitada por los grandes científicos de la época que compraban sus fósiles para las colecciones de los grandes museos de Europa. Aunque fue considerada una intrusa, grandes geólogos  de la época le visitaron, compraron y mantuvieron correspondencia con ella. Murió a los 47 años de cáncer de mama, tomaba láudano contra el dolor y esto le llevó a ser considerada una alcohólica.
Su reconocimiento fue tardío.  Tras su muerte la Sociedad Geológica de Londres le dedicó un homenaje, cosa que nunca se había hecho a alguien no perteneciente a la sociedad y mucho menos a una mujer.

ELIZABETH PHILPOT (1780-1857)
Paleontóloga británica recolectora y coleccionistas de fósiles, sobre todo de peces. Nacida en Londres, al morir sus padres, se trasladó junto a sus hermanas, a  Lyme Regis. Allí conoció a Mary Anning y a pesar de las diferencias de edad y de clase social se hicieron amigas y de forma habitual buscaban fósiles juntas.
Su colección de fósiles estaba expuesta en su casa y era visitada por los turistas de la época.  Elizabeth Philpot mantuvo contacto con algunos de los paleontólogos y geólogos relevantes, tales como William Buckland (1784-1856), Henry de la Beche (1796-1855), William Conybeare (1787-1857) y Louis Agassiz (1807-1873). Este último bautizó a un pez fósil, Eugnatus philpotae, en su honor.