2 sept. 2014

01/09/2014 LA INVISIBILIDAD DE LAS MUJERES CIENTÍFICAS




Con la excepción de Marie Curie, ¿qué nombre de científicas o qué hecho científico debido al trabajo de investigación de una mujer conocemos? Las respuestas a ambas  preguntas son siempre reducidas. En cambio todas y todos recordamos a Einstein, Darwin, Galileo, Arquímedes… La razón principal de este desconocimiento es la ocultación de la actividad científica  de las mujeres en la historia de la ciencia.

La ciencia y la tecnología tradicional presentan un carácter androcéntrico al haber sido elaboradas por hombres o por haber sido estos quiénes han ostentado “la autoridad científica”.  Esta “autoridad científica masculina” ha sido responsable de la invisibilidad del saber científico femenino y de la institución de  mecanismos para excluir a las mujeres de la ciencia.  La historia de la ciencia es una historia parcial y sesgada, ya que las huellas que las mujeres han dejado de su producción científica han sido filtradas por la mirada de los hombres que son quienes han escrito dicha historia. Es evidente pues que la concepción tradicional de la ciencia debe ser revisada para darle una dimensión más amplia y ecuánime que recoja las aportaciones y las experiencias de las mujeres.

Y es que, a pesar del desconocimiento generalizado de su actividad científica, el hecho real es que a lo largo de la historia ha habido mujeres que han reclamado su espacio y han conseguido elaborar un saber propio.

1. PIONERAS

Desde la antigüedad las mujeres fueron las recolectoras de hierbas medicinales, las que utilizaban técnicas obstétricas, las que curaban, etc. Este papel lo ejercieron hasta la creación de  las universidades durante los siglos XII al XV cuando las mujeres fueron excluidas de los estudios oficiales de medicina. Muchas de las antiguas sanadoras fueron calificadas como brujas y murieron quemadas en la hoguera.

En el siglo XII se produjo un gran movimiento religioso femenino: las hijas de los señores feudales tomaban los votos en monasterios que paradójicamente se convirtieron para ellas en espacios de libertad. Algunas de estas mujeres aprovechaban la falta de obligaciones familiares para dedicarse al estudio, acceder al conocimiento de la época, practicar la astronomía, la botánica y/o la medicina.

Un buen ejemplo es la abadesa alemana Hildegarda de Bingen (1098-1179) la primera científica cuyos escritos han llegado hasta nuestros días. Escribió obras de teología, una enciclopedia de historia natural y varios tomos de medicina.

Hildegarda de Bingen no fue la única, en un convento de Alsacia hubo otra abadesa, Herrad de Landsberg (¿-1195), que escribió una importante obra científica titulada Hortus deliciarum, una enciclopedia de religión, historia, astronomía, geografía, historia natural y botánica médica. Herrad construyó además un gran hospital en las tierras del convento donde trabajó como médica hasta su muerte.

En los siglos posteriores las cosas no fueron mejor para las mujeres, a finales del XVII se institucionalizó la actividad científica, la cual paso a desarrollarse completamente dentro de las universidades e instituciones públicas. A partir de ese momento, las mujeres dedicadas a la recolección de fósiles, plantas, etc quedaron relegadas a ser meras aficionadas, alejándose por completo de la actividad científica “oficial”. Se consideraba totalmente inadecuada cualquier incursión de las mujeres en  actividades de experimentación científica ya que se pensaba que no poseían facultades intelectuales para ello. Las universidades permanecieron cerradas a las mujeres hasta la segunda mitad del siglo XIX. En España no accedieron hasta 1910.

A pesar de todos los obstáculos, a lo largo de la historia las mujeres buscaron y encontraron diferentes “soluciones” para vencer todas estas dificultades y prohibiciones.


TRAVESTISMO MASCULINO

Una de ellas fue estudiar y ejercer su profesión vestidas de hombres. Este fue el recurso utilizado  por la ateniense Agnodice (300 a C), que ejerció su profesión con éxito entre las mujeres de la aristocracia. Los médicos atenienses se sintieron celosos de sus éxitos y la denunciaron. Agnodice reveló entonces que era una mujer y fue condenada a muerte. Las mujeres de la ciudad, algunas de ellas esposas de los miembros del tribunal, se presentaron ante los jueces y amenazaron con morir con ella si era ejecutada. Esta resistencia organizada dio sus frutos y Agnodice no sólo fue liberada si no que además se le permitió seguir ejerciendo la medicina vestida de mujer.

James Miranda  Stuart Barry (1795-1865) se disfrazó de hombre para poder matricularse en la Universidad de Edimburgo. Se unió al ejército británico y  fue nombrada inspector médico en el sur de África. Vivió toda su vida como un hombre llamado James Barry, y solo cuando se practicó su autopsia se descubrió que en realidad era una mujer.

Aparte de J.M. Barry Stuart y Agnodice otras mujeres, como la suiza Henriette Faver Caven (1781-1856) o  la estadounidense Mary Edwards Walter (1832-1919), se vieron obligadas a practicar el travestismo masculino para poder ejercer la medicina.


LA COCINA COMO LABORATORIO

Otro recuso fue utilizar la cocina como único espacio posible para realizar la parte experimental. Ese fue el caso de la química nacida en Venecia Agnes Pockels (1862-1935), muy pronto su familia se trasladó a la Baja Sajonia donde Agnes solo pudo asistir al Instituto Municipal para Niñas. Cuando terminó sus estudios las universidades alemanas no admitían mujeres y cuando finalizó la prohibición sus padres tampoco le permitieron matricularse. Su hermano  Friedrich estudió física y ella utilizó sus libros para adquirir los conocimientos que necesitaba para interpretar los fenómenos  que ocurrían entre los jabones y los aceites cuando lavaba los platos. Desarrolló un dispositivo que le permitía estudiar la tensión superficial de las capas grasientas en superficies acuosas. Sus trabajos fueron conocidos por Lord Rayleigh, químico que trabajaba aspectos semejantes a los de Agnes y que impulsó su publicación en la revista Nature en 1981 estableciendo las bases de un nuevo campo científico. En 1932 se concedió el Premio Nobel a Irving Langmuir por sus trabajos sobre la química de las superficies acuosas, que eran una mejora y desarrollo del trabajo pionero de Agnes Pockels.


DOCTORADO IN ABSENTIA

En el siglo XIX  algunas científicas  recurrieron al doctorado “in absentia”.  Sus tesis eran  presentadas públicamente por un científico varón, normalmente el director del trabajo, ante la imposibilidad de defenderlas ellas mismas. La matemática rusa Sofia Kovalevsky (1850-1891) utilizó este mecanismo para obtener su doctorado en el año 1874.


LAS AYUDANTES

En la época de la gran depresión económica las universidades americanas prohibieron que dos miembros de un matrimonio trabajasen juntos dando por supuesto que el marido debía ocuparse de su esposa. Las mujeres casadas eran discriminadas tanto a nivel profesional como a nivel de salario. Como consecuencia, la única posibilidad que tenían de mantener su actividad científica era enmascarándola como ayudantes de sus parejas o realizando actividades auxiliares en los laboratorios. Las premios nobel Maria Goeppert-Mayer (1906-1972) y Gerthy Teresa Radnitz Cori (1896-1957)  fueron víctimas del nepotismo universitario.

Maria Goeppert-Mayer obtuvo su doctorado en Física en 1930 en la Universidad de Gotinga a la edad de 24 años. Ese mismo año se casó y se fue a Estados Unidos con su marido Joseph Mayer. El nepotismo universitario le impidió conseguir un puesto de trabajo que correspondiera a su categoría, ayudaba a los miembros del departamento de física con la correspondencia en alemán. No consiguió percibir un sueldo por su trabajo como investigadora hasta 1960. Tres años más tarde recibió el Premio Nobel de Física por sus trabajos sobre los núcleos atómicos.

Gerty Theresa Radnitz Cori nació en Praga donde estudió medicina, en 1920  se doctoró y se casó con Carl Cori. En 1922 emigraron a Estados Unidos y allí se vieron obligados a abandonar el trabajo conjunto que habían realizado hasta entonces. Gerty se vio asignada a trabajos rutinarios que no le satisfacían. A pesar de la prohibición de trabajar juntos consiguieron esquivar esa imposición hasta que fue descubierta y amenazada con el despido. Tres años más tarde publicaron sus investigaciones sobre la tiroxina y con ello consiguieron detener no solo el despido de Gerty  sino también la prohibición de investigar juntos.


LA CIENCIA Y LA TECNOLOGÍA ES COSA DE HOMBRES

Otra forma de invisibilizar a las mujeres científicas es la ocultación de su actividad bajo un apellido ya sea el de un hermano, padre o marido. Ese es el  caso de las inventoras, debido a las leyes que  impedían a las mujeres patentar sus inventos. El limpiaparabrisas, la cafetera melitta, el astrolabio, el lenguaje cobol, etc. son inventos realizados por mujeres, seguramente hay otros muchos que nunca se conocerán.

Aún hoy día científicas tales  como  Maud Menten, Lynn Margulis, Biruté Galdikas, cuyos  nombres no aportan  pistas inequívocas  sobre su sexo aparecen mencionadas en los textos y medios de comunicación como hombres. El estereotipo  “la ciencia es cosa de hombres” aún prevalece.



2. EL TECHO DE CRISTAL

En la actualidad nos encontramos con una situación  de igualdad legal pero no de igualdad real. La ciencia es un reflejo de la sociedad y en ella se dan las mismas situaciones de desigualdad que en otros ámbitos. Uno de los principales obstáculos al que se tienen que enfrentar las mujeres investigadoras es el conocido como  techo de cristal; Se denomina así a una superficie superior invisible en la carrera laboral de las mujeres, difícil de traspasar y que nos impide seguir avanzando. Su carácter de invisibilidad viene dado por el hecho de que no existen leyes ni dispositivos sociales establecidos ni códigos visibles que impongan a las mujeres semejante limitación sino que está construido sobre la base de otros rasgos que por su invisibilidad son difíciles de detectar.

Existen estudios e informes a nivel español y europeo  como El Libro Blanco1 sobre la situación de las mujeres en la ciencia española, 2011 o el Informe She Figures 20122 cuyos datos revelan que aunque las  mujeres son ya más de la mitad del alumnado universitario  apenas constituyen  un tercio del personal dedicado  a  I+D+I.



She Figures 2012
% mujeres
España  2010/11
% mujeres
Catedráticas de universidad
20% /11%
16.6%
Profesorado intermedio
37%
33.7%
Profesorado de base
44%
48.4%
Estudiantes
55%
60%


La falta de una buena política de conciliación con la vida familiar se percibe como el principal obstáculo para ascender, para poder romper con este techo de cristal. La maternidad es un elemento determinante ya que la edad de máxima productividad científica coincide con la edad fértil. Es muy ilustrativo de esta situación que a las investigadoras  se les pregunte  muy a menudo sobre como compaginan su vida familiar  y a los hombres nunca. En muchos casos el papel de cuidadora familiar no da tregua, primero se cuida a la descendencia y después a sus mayores. Compatibilizar la vida científica y la vida familiar genera muchos problemas, desde la doble o triple jornada de trabajo hasta el complejo de culpa por no poder abarcar todos los campos de forma satisfactoria.

Muchas mujeres científicas tienen como pareja a otro científico. Lo habitual es que ellas  adapten sus carreras a las  de ellos y durante su vida profesional sufran numerosas microdiscriminaciones ya que socialmente siempre se las considera “ayudantes”. Hay científicas que opinan que en este momento ser viuda o soltera es un plus para su valoración profesional.


MUCHAS MUJERES EN ÁMBITOS CIENTÍFICOS PERO POCAS EN PUESTOS DE DECISIÓN.

Los sistemas de selección y promoción tienen un fuerte sesgo de género. Hay informes1  que demuestran que es 2,5 veces más probable que un hombre sea promocionado a catedrático que una  mujer y 4 veces en el caso de que ésta tenga hijas e hijos.  El resultado es que en estos momentos las mujeres representan el 35% del profesorado titular en el sistema universitario español pero solo existe un  16% de mujeres catedráticas.

Existe un sesgo de género inconsciente que se ha puesto de manifiesto en un experimento realizado en la Universidad de Yale. Se pidió a profesoras y profesores de seis universidades distintas que valoraran la candidatura de un recién graduado para la plaza de director de laboratorio,  se diseñaron  dos curriculums ficticios e idénticos, solo variaba el nombre John para los chicos y Jennifer para las chicas. El profesorado participante en la investigación debía calificar la competencia e idoneidad para el puesto, así como la cantidad de salario y de horas de tutoría que ofrecerían a cada uno. Los resultados fueron muy concluyentes: el candidato John era más competente para el puesto, recibiría mayor sueldo y más  apoyo y más recursos para desarrollar su carrera investigadora que Jennifer.


LA CIENCIA NECESITA A LAS MUJERES

Las mujeres son necesarias en los equipos de investigación porque aportan su propia  visión y es  tan imprescindible como la de los hombres. Incluir a mujeres en las investigaciones no es mejorar su situación, es mejorar la ciencia en general. Si las mujeres hubieran estado presentes en los equipos de investigación sobre los síntomas de infartos de miocardio se hubiese tenido en cuenta que estos son distintos en  hombres y  mujeres, lo que ha provocado que los síntomas de las mujeres se identifiquen más tarde y por tanto tengan un peor diagnóstico; o que la endometriosis,  una enfermedad que afecta a 14 millones de mujeres en Europa solo fuese catalogada como enfermedad grave en 2005, e incluso algo tan elemental como que los cinturones de seguridad no estén diseñados pensando en las mujeres.

Una variable nueva a añadir al tema del techo de cristal son la crisis y los recortes. Hay pocos datos pero será interesante estudiar el fenómeno. Hasta ahora se sabe  que hay menos mujeres haciendo el doctorado en algunas universidades y que hay mas hombres con becas posdoctorales.


EL RECONOCIMIENTO DE LA ACTIVIDAD CIENTÍFICA: UNA CUESTIÓN PENDIENTE

El abismo que existe entre la situación de invisibilidad de las mujeres científicas en épocas pasadas y la situación actual, con una mayoría de mujeres en los centros de investigación, es muy grande pero falta todavía un gran trecho para alcanzar la igualdad real. Es necesario romper el techo de cristal que impide a las mujeres científicas alcanzar el reconocimiento denominado de alto nivel como son los premios, los nombramientos honoris causa o su presencia en las Reales Academias. Está claro que en jurados mayoritariamente o totalmente masculinos funciona el fenómeno  “boys club”, es decir, los hombres solo “ven” a otros hombres. Solo se necesita un repaso a los premios nobel otorgados a mujeres científicas para darse cuenta de esta situación de desigualdad:



Premios Nobel de Física
Marie Curie (1903)
Maria Goeppert- Mayer (1963)
Premios Nobel de Química
Marie Curie (1911)
Irene Joliot-Curie (1935)
Dorothy Crowfoot-Hodgkin (1964)
Ada E. Yonath (2009)

Premios Nobel de Fisiología y medicina                            
Gerty Theresaa Radnitz Cori (1947),
Rosalyn Sussman Yalow (1977),
Barbara MacClintock (1983),
Rita Levi-Montalcini (1986)
Gertrude Belle Elion (1988)
Christiane Nüsslein –Volhard (1995)
Linda B. Buck (2004)
Françoise Barré –Sinoussi (2008)
ElizabethH.Blackburn (2009)
Carol W. Greider (2009)



¿CÓMO ALCANZAR LA EQUIDAD?

Una vez descritas algunas de las situaciones de desigualdad no se puede  finalizar sin presentar las propuestas existentes para corregir las desigualdades:



  1. Se necesitan  cambios en la enseñanza de las ciencias para que  la ciencia y la tecnología resulten atractivas para todas las personas. Hay que dar más visibilidad a las mujeres científicas para que las chicas encuentren “modelos”. Es necesario vencer la imagen masculinizada de la ciencia.
  2. Hay que reformar las instituciones científicas para reforzar la participación igualitaria y  modernizar la gestión de recursos humanos. Hasta que no exista la paridad real, hay que optar por la acción positiva.
  3. Se necesitan verdaderas políticas de conciliación de la vida familiar y profesional que favorezcan un desarrollo profesional igualitario. Existen ya algunas iniciativas interesantes al respecto. Por ejemplo, ahora, tras cinco años de doctorado se concede un año más a las mujeres que han tenido un hijo en ese tiempo, porque se considera que el año de trabajo perdido por la maternidad debe ser compensado.
  4. Son necesarios programas específicos para que las instituciones contraten, promuevan y financien a las científicas en igualdad de condiciones con los científicos. Mientras existan desigualdades se necesitará paridad en las comisiones evaluadoras de premios y procesos de promoción.
  5. No se alcanzará la plena equidad hasta que un porcentaje muy importante de hombres entienda que es un derecho de las mujeres alcanzar la igualdad en el mundo científico-tecnológico.



TEXTO ESCRITO PARA  BULBASAUR FANCINE Nº 3. BARCELONA. ABRIL 2014

ILUSTRACIONES: LAIA ARQUEROS CLARAMUNT

7 ago. 2014

07/08/2014 HAKIMA EL HAITE Y CONNECTINGROUP

A finales de julio leí en el periódico La Vanguardia una entrevista a Hakima el Haite, ministra de Medio Ambiente marroquí. En sus inteligentes respuestas encontré opiniones muy interesantes sobre la forma de ejercer el poder político y sobre la existencia de una forma femenina de ejercer el liderazgo.



Hakima el Haite, nacida en Fez en 1965, es la menor de siete hermanos varones , lo que le permitió, según sus propias palabras, “comprender la psicología masculina y tener más confianza en mi misma desde muy joven”.  Animada por su padre, y a pesar de su temprano matrimonio y de los embarazos de sus tres hijas, consiguió ser una brillante estudiante de ingeniería. Es doctora en Medio Ambiente por la Escuela de Minas de Saint Etienne (Francia) y diplomada en comunicación política por la Universidad de Washington. Fue  nombrada Ministra de Medio Ambiente en octubre de 2013.





En el año 2011 creó  el proyecto CONNECTINGROUP-MARROC, del cual es presidenta,  una red internacional que conecta el norte y el sur del Mediterráneo y cuyo  objetivo  es potenciar la visibilidad de las mujeres  e impulsar el liderazgo femenino en todos los ámbitos de la sociedad,  para contribuir al desarrollo económico, político y  social de sus respectivos países. En la actualidad la red Connectingroup  se extiende a Mauritania, Argelia, Túnez, Líbano, Egipto e Italia. En junio de 2014 ha recibido el premio Dones per la Llibertat i la Democràcia (Dones LID, 5ªed) 




7 jul. 2014

07/07/2014 LA MISOGINIA DE LA PATRONAL ESPAÑOLA

El Sr. Rosell, presidente de la CEOE  declaró, sin ruborizarse, el pasado 1 de junio 

Rosell: "Amos y amas de casa se apuntan al paro para ver si perciben un subsidio".

El Sr. Rosell parece que desconocía que para poder cobrar el subsidio del paro, antes se debe de perder un empleo y hasta la fecha el trabajo doméstico no está reconocido como tal.

 

El Sr. Rosell empleó  en su declaración un lenguaje inclusivo al nombrar a los amos de casa, pero dada su trayectoria no se puede pensar en un alto grado de concienciación sobre cuestiones de lenguaje y género sino una forma de ridiculizar a quienes defendemos la visibilidad de ambos géneros en el lenguaje

El Sr. Rosell  culpaba a estas personas del 26% del paro existente en España, pero lo que se percibe de  estas declaraciones es lo que verdaderamente piensa: las mujeres deben quedarse en casa.

El Sr. Rosell, al día siguiente, se reafirmó en su declaración añadiendo el siguiente matiz "Eso es un dato técnico, no una opinión, y por supuesto que (las amas de casa) tienen derecho a incorporarse al paro y cobrar subsidio si cumplen los requisitos".

Aunque sea una declaración personal nadie de la patronal, a excepción de la patronal vasca se ha desmarcado de estas acusaciones. Vaya patronal que tenemos (su anterior jefe el Sr. Díaz Ferrán está en la cárcel)

27 jun. 2014

27/06/2014 MUJERES AFRICANAS QUE VAN ABRIENDO CAMINOS. SEGENET KALEMU

SEGENET KALEMU, biologa especialista en patología de plantas. Premio l´Oréal-Unesco for Women in Science  2014 por África y los Países Árabes.


                                                                                   Foto. Internet
Nació en Fenote Selam, una pequeña aldea de Etiopia, pasó su infancia realizando numerosas actividades  relacionadas con el cultivo y la recolección de plantas  destinadas a la alimentación familiar. Actividades prioritarias para casi todas las mujeres en las aldeas de África  que  siempre se realizan en detrimento de su asistencia a la escuela. A pesar de ello estudió secundaria en Debre Markos y comenzó su educación universitaria en la Universidad de Alemaya,  más tarde se matriculó en la de Addis Abeba siendo la primera mujer  de su región en asistir a la universidad.

Paradojicamente Segenet consiguió realizar  estudios universitarios porque sus padres no pudieron encontrarle un marido debido a su carácter rebelde. También impuso sus deseos a la hora de elegir su carrera frente a los depues su padre que quería que estudiara medicina. Ella eligió estudiar  agricultura influida  por  un suceso ocurrido cuando tenía 15 años: una plaga de langostas destruyó todos los cultivos de su aldea.

Al finalizar sus estudios en Etiopía se trasladó a EE.UU, al obtener una beca para realizar su doctorado en la Universidad de Cornell. Permaneció en  EE.UU desde  1983 hasta el año 2004, posteriormente viajó a Cali (Colombia) para trabajar en el Centro Internacional de Agricultura Ecológica.   En Colombia descubrió una planta la Brachiaria, utilizada como alimento para el ganado y que originalmente procede de África.

En el año 2007 Segenet Kalemu regresó al continente africano. Obtuvó una beca de seis millones de euros de la Swedish International Devolopment Cooperation Agency para reintroducir a la Brachiaria, una planta que como ella misma describe "tiene un sistema de raíces muy extensivo que enriquece el suelo, previene la erosión y  puede crecer en zonas húmedas o secas y también tiene la capacidad de reducir la emisión de gases de efecto invernadero". En la actualidad hay cultivos de estas plantas en Kenia, Uganda y Ruanda.

En la actualidad es Directora general del International Center for Insect Physiology and Ecology (ICIPE) en Nairobi (Kenia), siendo la primera mujer que dirige este centro. EL ICIPE se fundó en el año 1970 y en él se realizan investigaciones y se promueven ayudas a comunidades rurales y urbanas con pocos recursos para poner en práctica estrategias para el control de plagas agrícolas y vectores de enfermedades y para la explotación de insectos útiles. 

El pasado mes de marzo recibió el premio L´Oréal-Unesco for Women in Science  por sus investigaciones que han permitido descubrir unos microorganismos  simbióticos de  las plantas forrajeras que  mejoran la capacidad de las plantas para resistir las enfermedades y adaptarse al cambio medioambiental.



20 jun. 2014

20/06/2014 CIENTÍFICAS ESPAÑOLAS POR EL MUNDO 6. EVANGELINA NOGALES

Evangelina Nogales fue portada de la revista científica NATURE en el año 1998 por haber conseguido reproducir la estructura tridimensional de la tubulina, una proteína que juega un papel esencial en el proceso de la división celular y en el transporte de materiales por el interior de la célula.

Dieciséis años después vuelve a ser noticia en otra revista científica, en este caso CELL por haber descubierto como funciona exactamente el  antitumoral Taxol, una sustancia extraída de la corteza  de un árbol: el tejo del Pacífico. Mediante técnicas de criomicroscopia electrónica, el equipo de Evangelina ha podido congelar estructuras microscopicas y estudiarlas a nivel casi atómico.  El taxol se fija en los microtúbulos de la tubulina impidiendo el proceso de división celular, este descubrimiento puede servir para mejorar los medicamentos contra el cáncer.


Evangelina Nogales nació en Colmenar Viejo (Madrid) en el año 1965. Licenciada en Física por la Universidad Autónoma de Madrid ha desarrollado su carrera científica en el Reino Unido, donde realizó su tesis doctoral,  y en EE.UU. En la actualidad es investigadora del Howard Hughes Medical Institute, profesora de Bioquímica y Biología molecular de la Universidad de California en Berkeley e investigadora senior del Lawrence Berkeley National Laboratory de California. Su labor investigadora ha sido reconocida con numerosas becas y premios: el Early Cancer Award de laSociedad Americana de Biología celular (2005), el Chabot Science Award for Excellence (2006). Ese mismo año  obtuvo una de las cátedras de Biomedicina de la Fundación BBVA regresando a España para realizar dos estancias de estudio en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (2007 y 2008).

11 jun. 2014

18/06/2014 MUJERES ACADÉMICAS



Un ejemplo del techo de cristal, es decir de las dificultades que tienen las mujeres para alcanzar un reconocimiento de alto nivel  por su actividad profesional, es su baja presencia en las Academias. En el caso de  las Reales Academias Españolas, el porcentaje más alto de participación se encuentra en la Real Academia de Farmacia y la Real Academia de la Lengua,  la Real Academia de Ciencias Veterinarias,   la Real Academia de la de Historia  con un 15%, mientras que en  la Real Academia de Ciencias Exactas, Física y Naturales, la Real Academia de Medicina, la de Bellas Artes de San Fernando, la de Ciencias Morales y Políticas y la de Jurisprudencia y Legislación, la presencia de mujeres académicas ronda el 5%.
A continuación se relacionan todas los nombres de las mujeres, que en  este momento ocupan un sillón académico o han sido nombradas académicas electas:

Real Academia Nacional de Farmacia
Ana Mª PASCUAL-LEONE PASCUAL (2001)
Rosa BASANTE POL (2011)
María CASCALES ANGOSTO (1987)
María  VALLET REGÍ (2011)
María de Carmen FRANCÉS CAUSAPÉ (1995)
María del Carmen AVENDAÑO LÓPEZ (2000)
María Teresa MIRAS PORTUGAL (2001)

Real Academia de Historia
            Carmen IGLESIAS CANO (1991)
            Josefina GÓMEZ MENDOZA (2003)
Carmen SANZ AYÁN (2006)
Enriqueta VILA VILAR (2012)
Mª del Pilar LEÓN-CASTRO ALONSO (2013)

Real Academia Española de la Lengua
            Ana María MATUTE AUSEJO (1998)
            Carmen IGLESIAS CANO (2002)
            Margarita SALAS FALGUERAS (2003)
            Soledad PUERTÓLAS VILLANUEVA (2010)
Inés FERNÁNDEZ ORDOÑEZ (2011)
Carme RIERA GUILERA (2013)
Aurora EGIDO MARTÍNEZ (2014)

Real Academia de Ciencias Veterinarias
            Josefina María ILLERA DEL PORTAL (2004)
            Ana PÉREZ FUENTES (2006)
            María del Carmen CUÉLLAR CARIÑANOS (2007)
            Magdalena GÁLVEZ MORROS (2009)
            María Teresa MIRAS PORTUGAL (2012)
            Gema SILVÁN GRANADO (2014)
            Mª Cinta MAÑÉ SERÓ (electa)

Real Academia de Ingeniería
            Pilar CARBONERO ZALDUEGUI (2003)
            Josefina GÓMEZ MENDOZA (2006)
            María VALLET REGÍ (2004)

Real Academia Nacional de Medicina
            María del Carmen MAROTO VELA (1999)
            María CASTELLANO ARROYO (2012)

Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas, Naturales
            Margarita SALAS FALGUERAS (1988)
            Pilar BAYER ISANT (2010)
            Ana CRESPO DE LAS CASAS (2012)
            Carmen NÁJERA DOMINGO (2014)

Real Academia de Bellas Artes de San Fernando
            Teresa BERGANZA VARGAS (1995)
            Carmen LAFFÓN DE LA ESCOSURA (2000)
            Cristina GARCÍA RODERO (electa)

Real Academia de Ciencias Morales y Políticas
            Adela CORTINA ORTS (2008)   
            Araceli MANGAS MARTIN  (2014)

Real Academia de Jurisprudencia y Legislación
            Encarnación ROCA I TRIAS (2012)

Las noticias que aparecen en los medios de comunicación sobre la presencia de las mujeres en las Academias suelen poner en evidencia los estereotipos y el micromachismo a través del lenguaje visual y verbal que se utiliza. Una muestra de ello son

1. La académica Carme Riera apareció de esta guisa en la noticia de prensa que hacia  referencia a su nombramiento


2. "Muy elegante, Aurora Egido (Molina de Aragón, Guadalajara, 1946) entraba en el salón de actos de la RAE minutos después de las siete de la tarde del domingo",

4 jun. 2014

05/06/2014 DÍA MUNDIAL DEL MEDIO AMBIENTE




Existen numerosas mujeres que, desde los años 50  y desde diferentes ámbitos del conocimiento han desarrollado su trabajo para encontrar la manera de reducir en lo posible los daños ecológicos que,  por múltiples vías, se están produciendo en  la Naturaleza. Esto se ha llevado a cabo, denunciando situaciones de agresión contra el medio ambiente, en unos casos o gestionando programas de recuperación de fauna y flora o dirigiendo organismos y programas medioambientales en otros.
Algunas de ellas han sido ya tratadas en este blog:  Silvia Earle, Gro Harlem Brundlandt, Susan Solomon, Wangari Mutta Maathai, Lynn Margulis, Anna H Merz, Nuria Selva, Liliana Pacheco, Rebeca Atienza, Ruth Muñiz. Faltan muchas más


 RACHEL CARSON (1907-1964). Zoóloga americana, afamada escritora de numerosos artículos de divulgación y de libros, entre ellos "La primavera silenciosa" en el Walta que denunciaba la contaminación de las aguas, del aire y del suelo por el insecticida DDT. Esta obra tuvo un importante impacto en la conciencia de la gente y por ello Rachel Carson ha sido considerada la precursora del movimiento ecologista.



JANE GOODALL (1934-). Zoóloga y antropóloga británica. Fundadora, en 1977, del  Jane Goodall Institute for Wildlife Research, una organización sin ánimo de lucro. Los objetivos del IJG a nivel global se centran en la investigación no invasiva de los chimpancés y otros primates, en sus hábitats naturales, o en cautividad, para mejorar sus condiciones. También promueve la Educación y sensibilización ciudadana, a través de diversas iniciativas, como el programa ambiental Roots&Shoots (Raíces y Brotes), con más de 17.000 grupos en 130 países, que impulsa a los jóvenes a actuar en la protección de los seres vivos y a promover el entendimiento entre todas las culturas.


      

JULIA MARTON-LEFÈVRE (Budapest 1946). Directora General de la Unión Mundial para la Conservación de la Naturaleza (UICN), desde 2007 hasta 2014. La  UICN es una  organización internacional dedicada a la conservación de los recursos naturales que reúne a estados, agencias gubernamentales, ONGs y científicas y científicos de todo el mundo. Fue rectora de la Universidad para la Paz de Costa Rica, directora ejecutiva del LEAD (Leadership for Environment and Devolopment) y miembro del comité internacional organizador de la II Conferencia Mundial sobre el clima.  Estudió Biología, Historia y Políticas Ambientales en Estados Unidos y Francia. Su compromiso con la ciencia, la paz y el desarrollo sostenible forman parte integral de su trabajo cotidiano en la UICN.  



JOSEFINA  CASTELLVI (Barcelona 1935). Bióloga y  oceanógrafa, especialista en microbiología marina. Profesora de Investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha desarrollado su labor profesional en el Instituto de Ciencias del mar en Barcelona.  Desde 1984 participó activamente gestionando la investigación científica, tanto a nivel español como internacional,  en la Antártida. Fue la primera mujer que desempeñó el papel de Jefa de la Base española, cargo que ostentó durante cinco campañas (1989-1993). Gracias a su gestión España fue aceptada como miembro consultivo del tratado Antártico.



VANDANA SHIVA (Dehradun, India 1952). Estudió física en su país, realizó un master en filosofía de la ciencia  y se doctoró en física cuántica en la Universidad de Ontario (Canadá).

Participó en el movimiento Chipko de los años 70 para impedir la tala de los bosques del Himalaya. Este movimiento no violento,  encabezado principalmente por mujeres, adoptaba la táctica de abrazar los árboles para evitar que los talaran.

En 1982 creó la Research Fondation of Science, Technology and Ecology (RFSTE), una institución que se dedica a la agricultura ecológica y a la conservación de la biodiversidad. Nueve años más tarde fundó Navdanya, organización dedicada a conservar la biodiversidad de las semillas autóctonas.

Actualmente  esta científica, feminista y ecologista es líder del Foro internacional sobre la Globalización y continúa su lucha contra los organismos modificados genéticamente. El reconocimiento a su dedicación a los movimientos alternativos llegaría en 1993 cuando recibió el Right Livelihood Award, también conocido como el Premio Nobel Alternativo, por situar a la mujer y la ecología en el corazón del discurso moderno sobre desarrollo. La ONU le otorgó el Global 500 y el premio Internacional del Día de la Tierra, en reconocimiento a su labor como ecóloga.



JANE LUBCHENCO (1947-). Es una científica ambiental y ecologista marina estadounidense de origen ucraniano. Fue la primera mujer que ha dirigido la Administración Oceánica y Atmosférica de EE.UU. (NOAA), una organización que realiza gran parte de las investigaciones gubernamentales sobre el  calentamiento global. Abandonó este cargo voluntariamente en febrero de 2013, para recuperar su actividad investigadora y docente en la Universidad de Oregón.

Sus descubrimientos sobre el funcionamiento de las cadenas tróficas en los océanos han sido utilizados para definir los lugares idóneos, el tamaño y la cobertura de las redes de reservas marinas. Tiene una gran ascendencia en la comunidad científica por sus advertencias sobre la pesca ilegal y la explotación abusiva de las pesquerías. Ella explica su actividad con estas palabras Mi trabajo científico ha estado centrado en entender como funcionan los ecosistemas costeros, cómo están cambiando y cómo podemos gestionar nuestra actividad de forma que ayudemos a los océanos y las costas”. 




YOLANDA KAKABDSE NAVARRO (Quito 1948). Presidenta desde 2010 de la organización  de conservación de la naturaleza  World Wildlife Fund (WWF). Estudió psicología educativa en la Universidad Católica de Quito (Ecuador) y posteriormente se involucró en temas ambientales.

Fue fundadora y directora, desde 1979 a 1990,  de la Fundación Natura en Quito, una de las ONGs conservacionistas más importantes de América latina. La ONU la eligió como elemento de enlace con las ONGs  para preparar la Cumbre de la Tierra de Río. Fue ministra de medio ambiente de su país (1998-2000) y también presidenta de la Unión Mundial para la Conservación de la Naturaleza (UICN) desde 1996 a 2004.

Yolanda Kakabadse es mundialmente conocida por su destacado papel en la resolución de conflictos ambientales entre diferentes sectores de la sociedad (políticos,  industriales  y grupos sociales).